“Cultura pódcast” reivindica el sonido como espacio para las voces que no encuentran sitio en los medios
- El pódcast ha dejado de ser únicamente una extensión digital de la radio para convertirse en un territorio propio de creación, participación y expresión cultural
- Esa es una de las principales ideas que recorre ‘Cultura pódcast. El arte de crear y compartir historias sonoras’, una publicación impulsada por el Programa ACERCA de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) y coordinada por la gestora cultural, productora y comunicadora Marta García Moreno
- El volumen reúne a nueve profesionales de España y América Latina para ofrecer un recorrido que va desde la concepción de una idea y la escritura del guion hasta la producción, el diseño sonoro, la distribución y la monetización, pero que, sobre todo, plantea una pregunta de fondo: qué puede hacer hoy el sonido por la cultura
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| Detalle de la portada del libro, que puede descargarse gratuitamente al final de esta noticia |
El libro no pretende únicamente enseñar a hacer pódcast. Su apuesta más profunda es reivindicar el acto de escuchar como una forma de atención y el sonido como un territorio de creación. ‘Cultura pódcast’ se convierte así en una fotografía del momento actual del audio en español, pero también en una invitación a imaginar hacia dónde puede evolucionar. Un mapa de herramientas, experiencias y voces que demuestra que el futuro del sonido no depende únicamente de las grandes plataformas ni de las cifras de audiencia: también se construye desde un micrófono sencillo, una comunidad, una historia y la voluntad de hacerla sonar
Pero el propósito del volumen no es convertir al lector en
un mero operador de herramientas. La propia introducción, firmada por Marta
García Moreno, que ha coordinado la publicación, presenta el libro como una invitación a “aprender y pensar desde
el sonido”, combinando reflexión y acción y proponiendo un itinerario que
permita desarrollar una voz propia. El planteamiento es deliberadamente
transversal: puede servir tanto a quien quiera poner en marcha un pódcast como
a quien pretenda incorporar el audio a un proyecto cultural, educativo o
comunicativo.
La obra parte, además, de una paradoja muy contemporánea:
vivimos rodeados de sonidos, mensajes, vídeos y estímulos, pero cada vez
resulta más difícil escuchar con atención. Frente a la aceleración y al
predominio de la imagen, el audio recupera una capacidad singular para
acompañar la vida cotidiana sin exigir la mirada. Se puede escuchar mientras se
camina, se conduce o se cocina, pero también detenerse ante una historia y
establecer con ella una relación mucho más íntima.
Un mapa del pódcast en español
La publicación no se limita a describir el fenómeno. También
pretende ofrecer una fotografía amplia de su dimensión cultural y profesional.
Para ello reúne las aportaciones de especialistas procedentes de distintos
ámbitos del ecosistema sonoro iberoamericano.
El primer capítulo, firmado por Luis Miguel Pedrero
Esteban, catedrático de la Universidad Francisco de Vitoria, aborda los atributos, indicadores y aportaciones del pódcast como
nuevo medio sonoro digital. Su punto de partida es el cambio experimentado por
el audio hablado a demanda, que ha pasado a formar parte de los hábitos
cotidianos de ocio y entretenimiento y ha contribuido a impulsar lo que el
autor denomina la “era de la audificación”.
El volumen sitúa así al pódcast dentro de una transformación
mucho más amplia del ecosistema del audio. La radio ya no es el único espacio
de distribución de contenidos hablados y el oyente ha adquirido una capacidad
de elección desconocida en la era de la radiodifusión tradicional: decide qué
escucha, cuándo lo escucha y, en muchos casos, cómo construye su propio menú
sonoro. La escucha individual, móvil y mediante auriculares refuerza, además,
la dimensión íntima de la experiencia.
El libro aborda también la dimensión industrial de este fenómeno. Según los datos recogidos en sus páginas, España se encuentra entre los países con mayor penetración del pódcast, mientras el conjunto del mercado en español ha desarrollado en los últimos años un tejido creciente de productoras, plataformas, medios y empresas especializadas. El volumen identifica un ecosistema cada vez más complejo, en el que conviven las divisiones de pódcast de las grandes cadenas radiofónicas, las plataformas de distribución, los medios de comunicación, las compañías de audiolibros y un número creciente de productoras independientes.
La autora observa el pódcast desde una perspectiva cultural y política. En un ecosistema dominado por la imagen y por discursos que tienden a homogeneizar la representación, el sonido permite recuperar otros ritmos y otras voces. El medio puede convertirse en un espacio para narrar desde los márgenes, desde comunidades rurales, territorios periféricos, colectivos históricamente silenciados o personas que no encuentran acomodo en los relatos dominantes. No se trata, sin embargo, de presentar el pódcast como un territorio idílico. El libro también señala sus contradicciones: la fragilidad económica de muchos proyectos, la dependencia de las grandes plataformas y una lógica de distribución en la que la viralidad y la rentabilidad pueden terminar imponiéndose sobre el valor cultural. La posibilidad de producir con pocos recursos no significa necesariamente que sea sencillo conseguir visibilidad
Marta García Moreno: el pódcast como estrategia cultural
Es precisamente en este punto donde adquiere especial
relevancia la aportación de Marta García Moreno, que además de coordinar la
publicación firma el segundo capítulo, ‘Sonar distinto: el pódcast como
potencia creativa y estrategia cultural’.
Su aproximación se distancia de la visión del pódcast
entendido exclusivamente como producto de comunicación. García Moreno plantea
el audio como una herramienta cultural capaz de dar espacio a voces,
territorios y experiencias que con frecuencia quedan fuera de los circuitos
convencionales de representación.
Su tesis se resume en una idea poderosa: grabar puede ser
también una forma de existir. El capítulo parte de experiencias concretas
—desde jóvenes que producen contenidos con un teléfono prestado hasta
colectivos que crean radios online autogestionadas o comunidades que utilizan
el sonido para conservar relatos en sus lenguas— para defender el potencial del
pódcast como instrumento de memoria, participación y expresión.
La autora observa así el pódcast desde una perspectiva
cultural y política. En un ecosistema dominado por la imagen y por discursos
que tienden a homogeneizar la representación, el sonido permite recuperar otros
ritmos y otras voces. El medio puede convertirse en un espacio para narrar
desde los márgenes, desde comunidades rurales, territorios periféricos,
colectivos históricamente silenciados o personas que no encuentran acomodo en
los relatos dominantes.
No se trata, sin embargo, de presentar el pódcast como un
territorio idílico. El capítulo también señala sus contradicciones: la
fragilidad económica de muchos proyectos, la dependencia de las grandes
plataformas y una lógica de distribución en la que la viralidad y la
rentabilidad pueden terminar imponiéndose sobre el valor cultural. La
posibilidad de producir con pocos recursos no significa necesariamente que sea
sencillo conseguir visibilidad.
La cultura también se escucha
Uno de los aspectos más interesantes de la propuesta de
García Moreno es precisamente su aplicación al ámbito cultural. El libro recoge
experiencias de museos, centros culturales, escuelas y proyectos comunitarios
que han encontrado en el sonido una forma diferente de relacionarse con sus
públicos.
La Red de Centros Culturales de España, impulsada por la
AECID, comenzó a explorar el medio sonoro ya en los años 2000 mediante radios
online que combinaban el streaming con los primeros formatos de pódcast. De
aquellas experiencias surgieron proyectos participativos en distintos
territorios, en los que la formación técnica y el acompañamiento creativo
permitieron a artistas, jóvenes y colectivos producir sus propios contenidos.
El libro destaca también ‘Cuentos en Red’, una
colección de ficciones sonoras producida de manera colaborativa por los Centros
Culturales de la Cooperación Española. Su cuarta entrega, ‘Nativas’,
reúne 17 cuentos grabados en lenguas originarias y subtitulados en castellano,
conectando América, África y España sin renunciar a la singularidad de cada
territorio.
Para García Moreno, ese tipo de experiencias demuestran que
una institución cultural puede utilizar el audio no solo para explicar lo que
hace, sino para transformar su propia relación con la ciudadanía. Un pódcast
puede funcionar como guía, archivo, material educativo o herramienta para un
taller, pero también como un espacio donde la institución cede parte de su voz
y permite que otras personas interpreten sus contenidos desde perspectivas
diferentes.
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| Los recursos técnicos son relativamente fáciles de conseguir, a un precio más que razonable (Fotografía Pixabay) |
La mirada cultural del libro se completa con capítulos que
amplían el foco hacia otros territorios de la creación sonora. Efraín Foglia
aborda el desafío de las radios comunitarias y su papel en la participación
ciudadana, la preservación de las culturas locales y la defensa del derecho a
la comunicación. En muchos lugares, estas emisoras siguen siendo espacios
fundamentales para que las comunidades produzcan y difundan sus propios
contenidos y para mantener vivas músicas, tradiciones y lenguas que apenas
encuentran espacio en los grandes medios.
El libro aborda también la dimensión industrial de este fenómeno. Según los datos recogidos en sus páginas, España se encuentra entre los países con mayor penetración del pódcast, mientras el conjunto del mercado en español ha desarrollado en los últimos años un tejido creciente de productoras, plataformas, medios y empresas especializadas. El volumen identifica un ecosistema cada vez más complejo, en el que conviven las divisiones de pódcast de las grandes cadenas radiofónicas, las plataformas de distribución, los medios de comunicación, las compañías de audiolibros y un número creciente de productoras independientes
El audioperiodismo ocupa otro de los capítulos, de la mano de Catalina May, con especial atención al potencial de los paisajes sonoros para contar la realidad. La propuesta enlaza directamente con una de las grandes fortalezas del lenguaje radiofónico: su capacidad para hacer presente un lugar, una situación o una persona mediante sonidos, ambientes, voces y silencios.
El libro incorpora asimismo un capítulo dedicado al guion,
firmado por Rocío Gómez, y otro sobre producción, a cargo de Manu
Tomillo, que recorre las diferentes fases necesarias para convertir una
idea en un producto sonoro. El proceso comprende la preproducción, la
grabación, la edición y la publicación, sin olvidar cuestiones tan decisivas
como la regularidad, el análisis de las audiencias o la relación con la
comunidad de oyentes.
Crear también significa saber escuchar
La dimensión técnica aparece acompañada por una
reivindicación constante de la creatividad. Álex García Amat, en
‘Escuchar el mundo’, aborda el diseño sonoro, mientras Mariana Vaccaro
se ocupa de la grabación y la posproducción. El recorrido desemboca en el
capítulo de Lourdes Moreno Cazalla, dedicado a una cuestión que suele
marcar la diferencia entre producir un contenido y conseguir que encuentre
realmente a su público: la promoción, la distribución y la monetización. La
propia estructura del libro refleja así el ciclo completo de un proyecto
sonoro, desde la primera intuición hasta su encuentro con los oyentes.
La nómina de autores refuerza precisamente esa vocación
práctica y plural. Junto a Marta García Moreno y Luis Miguel Pedrero Esteban
participan Efraín Foglia, Catalina May, Rocío Gómez, Manu Tomillo, Álex García
Amat, Mariana Vaccaro y Lourdes Moreno Cazalla. Son profesionales vinculados a
la investigación, la producción, la creación sonora, la comunicación y la
gestión cultural, procedentes de España y América Latina.
García Moreno aporta a ese conjunto una trayectoria
especialmente vinculada a la cooperación cultural internacional. Ha
desarrollado proyectos de formación, creación y mediación sonora en España,
América Latina y África, en colaboración con organizaciones como la Fundación
Mustakis, el PNUD y la AECID. Su recorrido incluye también proyectos con radios
comunitarias de Barcelona y trabajos de producción y coordinación de pódcast.
Una guía para hacer, pero también para pensar
El valor diferencial de ‘Cultura pódcast’ reside, en
definitiva, en que no plantea el fenómeno únicamente desde la tecnología, la
industria o las audiencias. Su propuesta es más amplia: entender el pódcast
como una manifestación de la cultura contemporánea y como una herramienta que
puede contribuir a democratizar la producción sonora.
Por eso el libro puede leerse de principio a fin, pero también consultarse de manera independiente por capítulos. La propia introducción explica que cada parte funciona de forma autónoma y ofrece herramientas y perspectivas propias. El lector puede encontrar desde recursos para convertir una idea en un relato hasta claves para escribir para audio, diseñar una identidad sonora, organizar una producción sostenible o hacer llegar el resultado a su audiencia.
El resultado es una obra que conecta dos mundos que durante años parecían avanzar por caminos separados: el de la radio y el de la cultura digital. El pódcast hereda buena parte del lenguaje radiofónico, pero aprovecha las posibilidades de la escucha bajo demanda para romper las restricciones de la parrilla, experimentar con las narrativas, crear comunidades de nicho y desarrollar nuevas formas de relación entre quien produce y quien escucha.
La publicación de la AECID recupera, además, una historia
que no siempre se ha contado suficientemente: los actuales proyectos de pódcast
tienen antecedentes en las experiencias de radio desarrolladas por los Centros
Culturales de España en el exterior. Algunas de aquellas iniciativas comenzaron
ligadas a modelos de radio tradicional y, con el paso del tiempo, evolucionaron
hacia espacios de creación e innovación sonora.
Ahí está probablemente una de las claves de ‘Cultura pódcast. El arte de crear y compartir historias sonoras’: recordar que detrás de cada plataforma, cada algoritmo y cada nueva tecnología sigue existiendo algo tan elemental como una voz que cuenta y alguien dispuesto a escucharla.
El libro no pretende únicamente enseñar a hacer pódcast. Su apuesta más profunda es reivindicar el acto de escuchar como una forma de atención y el sonido como un territorio de creación. En palabras de su coordinadora, crear es también una forma de escuchar. Y toda historia, también la que todavía no se ha contado, comienza cuando alguien decide prestar atención.
‘Cultura pódcast’ se convierte así en una fotografía
del momento actual del audio en español, pero también en una invitación a
imaginar hacia dónde puede evolucionar. Un mapa de herramientas, experiencias y
voces que demuestra que el futuro del sonido no depende únicamente de las
grandes plataformas ni de las cifras de audiencia: también se construye desde
un micrófono sencillo, una comunidad, una historia y la voluntad de hacerla
sonar.
-En esta reseña de Luis Miguel Pedrero en Linkedin puedes descargar el libro en PDF gratis



