Steve Jones: “La radio se está muriendo”
- De esta manera tan provocadora comenzó Steve Jones su charla. Pero lo que siguió no fue una visión pesimista, sino un cambio de perspectiva. La radio no va a desaparecer. El audio nunca ha estado tan fuerte. Los pódcast, los audiolibros, el streaming e incluso el contenido generado por IA están expandiendo el ecosistema del audio a un ritmo sin precedentes

Steve Jones en un momento de su intervención (Fotografía Radiodays Europe)
El “problema de la leche” de la radio
Para explicar este cambio, Jones introdujo lo que él denominó el "dilema de la leche". La gente no bebe menos leche, simplemente la consume de forma diferente. La leche de avena, la leche de almendras y otras alternativas han sustituido a los modelos de consumo tradicionales. El producto sigue existiendo, pero el sistema que lo rodea evoluciona.
"Durante años, la radio no tuvo que preocuparse por la distribución. Ahora, no le queda otra opción. Porque la cuestión ya no es si la gente escucha audio, sino cómo lo encuentra. El contenido es más rico que nunca, pero la forma en que llega al público está cambiando radicalmente. Esto supone un cambio de mentalidad importante para el sector. La radio ya no puede depender de la costumbre ni de la programación predeterminada. Debe competir activamente por la atención del público. Durante décadas, la radio tuvo una ventaja insuperable: venía integrada en el coche. Bastaba con girar la llave para encenderla. Hoy, esa certeza ha desaparecido"
Lo mismo se aplica a la radio. El contenido es más rico que
nunca, pero la forma en que llega al público está cambiando radicalmente. Al
igual que la banca pasó de las sucursales a las aplicaciones, y el cine de las
salas de cine a las plataformas de streaming, la radio está pasando del
hardware al software.
El panel de control ya no está garantizado
Durante décadas, la radio tuvo una ventaja insuperable:
venía integrada en el coche. Bastaba con girar la llave para encenderla. Hoy,
esa certeza ha desaparecido.
El salpicadero se ha convertido en un espacio digital
competitivo, donde la radio convive con plataformas como Spotify, YouTube,
asistentes de voz e infinidad de aplicaciones. La radio ya no es la opción
predeterminada, sino una más entre muchas. Y lo que es aún más importante, el
control ha cambiado. La radio ya no forma parte del hardware, sino del
software. Esto significa que las plataformas y los fabricantes de automóviles
pueden modificar, limitar o incluso eliminar el acceso.
Como dijo Jones: "Con solo pulsar un interruptor,
alguien que trabaje en Detroit podría expulsarnos del salpicadero”
De la estrategia de contenido a la estrategia de
distribución
Este cambio impone una nueva realidad: la distribución ya no
es automática, sino estratégica.
Jones lo resumió mediante un marco simple: DASH
- D
– Distribución: No basta con emitir. La radio debe estar presente
donde están los usuarios.
- A
– Agregación: Plataformas como TuneIn actúan como puertas de
enlace que garantizan la visibilidad y la escalabilidad.
- S
– Software: La velocidad, la interfaz y la usabilidad definen
ahora el éxito.
- H
– Hábitos: Los hábitos de escucha son frágiles; una vez rotos,
son difíciles de reconstruir.
Esto supone un cambio de mentalidad importante para el
sector. La radio ya no puede depender de la costumbre ni de la programación
predeterminada. Debe competir activamente por la atención del público.
Dos futuros posibles
Quizás la idea más importante de la sesión fue el contraste entre dos futuros posibles. En un caso, las emisoras actúan de forma independiente: desarrollan sus propias aplicaciones y controlan su propia distribución, pero se arriesgan a pasar desapercibidas en un ecosistema fragmentado. En el otro, colaboran: utilizan agregadores, plataformas e infraestructura compartida para mantenerse presentes y competitivas.
Jones fue claro en su postura: "La radio debería estar presente en todos los lugares donde se encuentre el oyente". Esto incluye las plataformas que no controla.
El futuro incluso podría responder cantando
Una de las ideas más inesperadas que se debatieron fue la
integración de nuevos formatos en la experiencia a bordo del coche, incluido el
karaoke. Aunque pueda parecer poco convencional, refleja un cambio más amplio:
el coche ya no es solo un espacio para escuchar música, sino un entorno
interactivo. El salpicadero del futuro podría combinar radio en directo,
streaming, personalización y nuevas formas de interacción, todo ello dentro de
la misma interfaz.
Una simple verdad
Durante años, la radio no tuvo que preocuparse por la
distribución. Ahora, no le queda otra opción.
Porque la cuestión ya no es si la gente escucha audio, sino
cómo lo encuentra.