Iñaki Gabilondo: “Ahora, cuando se mira al horizonte, se ven nubes oscuras”
- La reunión de la familia. Eso fue lo que se produjo el pasado martes 22 de septiembre en el teatro Gran Vía de Madrid, donde se celebraron, por todo lo alto, los cuarenta años de vida del programa estrella de la mañana de la Cadena SER, el “Hoy por Hoy
- Alrededor de mil oyentes del programa acudieron para disfrutar en directo del programa, y tuvieron la oportunidad de ver a Iñaki Gabilondo, el referente, el fundador; Juan Carlos Ortega, que lanza los mensajes más profundos a través del humor radiofónico; Isaías Lafuente, el sentido común y Carles Francino y Javier Casal, entre otros
- Aunque la celebración tenía tono festivo, Gabilondo, siempre honesto, contrapuso la España de la esperanza en la que nació “Hoy por Hoy” con un presente más sombrío y alertó del peligro de convertir a los rivales en enemigos
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| Aimar Bretos, periodista donostiarra, aplaude al maestro, Iñaki Gabilondo, periodista donostiarra (Fotografías SER Comunicación) |
Si la radio ha cumplido en España 102 años de historia, y se ha mantenido viva, y fuerte, relevante e influyente, ha sido gracias al trabajo de quienes la han hecho. Pero no puede olvidarse de ninguna manera a quienes la han pagado. Por eso, fue especialmente emotivo el momento en que participó el director de Comunicación, Imagen y Marca del grupo social ONCE, Antonio Mayor, una de las marcas que han permanecido más fieles al medio. No puede obviarse el amor que los ciegos sienten por la radio. Mayor dijo: “La publicidad nos ha hecho grandes, nos ha hecho conectar con la sociedad, nos ha hecho visibilizar aquello que permanece invisible”, defendió, y, al mismo tiempo, se atrevió con una definición del medio surgida desde la más profunda convicción: “La radio es cercanía, calidez, proximidad, autenticidad y eso, a nosotros, nos trasciende”. Y resulta de justicia celebrar, juntos, con las marcas publicitarias, este y cualesquiera otros aniversarios que se presenten por delante. Porque, está claro, no habrá aniversario sin la concurrencia, y la confianza de las marcas
Es probablemente la frase que mejor resume el sentido de un
aniversario que, más allá de las cifras y de la celebración, permitió poner
sobre la mesa algunas de las preguntas que afectan al periodismo y a la radio:
qué sociedad se está construyendo, qué papel puede desempeñar la información en
ella y qué elementos de la radio permanecen cuando todo lo demás cambia.
De rivales a enemigos: la advertencia de Gabilondo
Gabilondo llevó su reflexión hasta 2066, el hipotético año
en que “Hoy por Hoy” alcanzaría los 80 años. La pregunta que formularía
entonces a la sociedad española no tendría que ver con la tecnología ni con los
medios de comunicación. “Le preguntaría si los enemigos han vuelto a ser
rivales y solo rivales”, respondió. La distinción contiene una advertencia
sobre la convivencia democrática. “Mientras los rivales son solo rivales, la
vida es estupenda, pero cuando los rivales pasan a ser enemigos, la cosa se
puede poner peligrosa”, advirtió.
En el aniversario de un programa informativo, la frase
adquiere una dimensión especialmente relevante: el principal desafío del
periodismo no sería únicamente adaptarse a nuevos soportes, sino seguir
contando una sociedad en la que la discrepancia no termine convertida en
enfrentamiento irreconciliable.
La pregunta ya no es solo cómo sobrevivirá la radio
Aimar Bretos abrió el programa especial con una apelación
directa a la relación entre el medio y sus oyentes. “Hoy venimos todos aquí
para volver a decirnos ‘sí, quiero’, para renovar nuestros votos, para volver a
elegirnos”, afirmó. El actual director de “Hoy por Hoy” describió
cuatro décadas de relación entre el programa y su audiencia en términos
deliberadamente personales: “Nos hemos querido, nos hemos reído, nos hemos
encabronado, nos hemos reconciliado, nos hemos hecho la compañía más íntima que
se puede hacer a través de la radio”.
Pero el aniversario no se quedó en la nostalgia. Bretos
planteó la continuidad como un desafío: “Venimos aquí para decir que
queremos estar 40 años más juntos”. La cuestión de fondo es qué significa
ese “juntos” cuando la radio ya no se escucha únicamente en un receptor,
cuando los programas se consumen también bajo demanda y cuando la audiencia
puede fragmentarse entre emisoras, plataformas y redes.
“El oficio debe contar la verdad, fiscalizar el poder y
molestar”
El futuro del periodismo fue uno de los ejes de la jornada.
Y la respuesta de Jan Martínez Ahrens, director de EL PAÍS, fue clara:
el cambio tecnológico no debería alterar la función básica del periodista. “Yo
creo que el futuro es disposición al cambio, a disrupciones que no esperamos, y
creencia en el oficio”, señaló. Después enumeró tres verbos que, a su
juicio, siguen definiendo esa profesión: “El oficio debe contar la verdad,
fiscalizar el poder y molestar a quien hay que molestar, esa es la esencia del
periodismo”. La frase introduce una tensión central para cualquier medio de
comunicación contemporáneo: adaptarse a transformaciones que todavía no se
conocen sin renunciar a las obligaciones profesionales que justifican su
existencia.
Isaías Lafuente: “No somos notarios de la actualidad”
Isaías Lafuente, subdirector de “Hoy por Hoy” durante
20 años, situó el debate en otro terreno: el de la posición del periodista ante
la realidad. “La mirada de ‘Hoy por Hoy’ es la de la curiosidad y del
compromiso”, afirmó. Y rechazó una concepción puramente pasiva de la
información: “No somos notarios de la actualidad, no damos fe de lo que pasa”.
Su argumento desembocó en una de las declaraciones más contundentes de toda la
jornada. Al referirse a diferentes situaciones de desigualdad y abuso de poder,
Lafuente sostuvo: “Tenemos que tomar partido. Y está muy claro por quién
tenemos que tomarlo”.
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| Aimar Bretos junto con Sara Canals, la apuesta de la Cadena SER que representa el futuro |
La afirmación abre uno de los debates clásicos del periodismo: hasta dónde llega la obligación de informar y dónde comienza la responsabilidad del periodista ante las realidades que está contando.
La radio que se escucha también desde Málaga, León o
Lanzarote
En medio de una celebración centrada inevitablemente en la
historia de la marca, el programa introdujo otro elemento menos visible pero
fundamental en su estructura: la dimensión local.
Representantes de “Hoy por Hoy”’ de Santiago, León, Málaga, Lanzarote y Madrid hablaron de la relación directa con sus respectivas audiencias. Chechu Gómez resumió esa función con una expresión particularmente significativa: “Nuestro objetivo es que el oyente se sienta comprendido, escuchado y, sobre todo, ser vehículo de transmisión de las preocupaciones de los oyentes”. Desde Málaga, Esther Luque apuntó hacia otro elemento menos cuantificable pero esencial para el trabajo diario: “Hay que renovarla todos los días”, dijo al referirse a la ilusión. Y añadió: “El día que yo la pierda, que pierda el nervio periodístico de querer contar y marcar la actualidad de Málaga, me iré”.
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| La mesa del "Hoy por Hoy", 40 años después, con Aimar Bretos al frente |
En esas palabras aparece una idea que atraviesa buena parte de la jornada: la proximidad como una de las razones por las que la radio continúa siendo relevante para sus audiencias.
La publicidad también cuenta la historia de la radio
La celebración incorporó además una conversación sobre
publicidad, otro de los elementos que han acompañado la evolución histórica de
la radio. Antonio Mayor, director de Comunicación, Imagen y Marca del
grupo social ONCE, defendió el valor específico del medio para construir una
relación con la sociedad. “La publicidad nos ha hecho grandes, nos ha hecho
conectar con la sociedad, nos ha hecho visibilizar aquello que permanece
invisible”, afirmó. Su definición de
la radio fue inequívoca: “La radio es cercanía, calidez, proximidad,
autenticidad y eso, a nosotros, nos trasciende”. Más allá de la valoración
publicitaria, la frase conecta con una de las constantes que aparecen en las
intervenciones del aniversario: la radio como medio basado en la proximidad y
en una relación que no se limita a transmitir contenidos.
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| Àngels Barceló y Pepa Bueno |
Ocurre también en el seno de las familias. Cuando se
reúnen para alguna celebración, se intenta cuadrar las fechas para reunir al
mayor número posible de familiares: los abuelos, los hijos, los nietos, los
tíos… La familia luce su máximo esplendor cuando logra congregar en torno a una
mesa a todos, sin que falte nadie. Que estén todos supone un gran hito
familiar. Esta celebración de la SER, de su programa más importante, que
representa el estandarte de la cadena de PRISA, no contó con toda la familia,
hubo grandes ausencias. Estuvieron el fundador, Iñaki Gabilondo, y el actual
director, Aimar Bretos, y estuvo también quien respondió a la enorme
responsabilidad de suceder -que no sustituir- a Iñaki, Carles Francino. Pero no
estuvieron Pepa Bueno, ahora de regreso a TVE, Toni Garrido, Gemma Nierga y, la
última responsable del programa, que se despidió en julio pasado de los
oyentes, Àngels Barceló, cuya salida estuvo rodeada de polémica, incluso de
veladas acusaciones de derechización de la SER, ante la llegada de un nuevo
ciclo electoral. Las redes sociales, escenario ahora de millones de voces, se
ocupó de airear las ausencias y de preguntarse por ellas, con más o menos
animadversión a la nueva etapa del “Hoy por Hoy”, y lo que representa. En todo
caso, son todos los que están, pero no están todos los que son. Aunque
físicamente no participaron del Especial, la familia los recuerda a todos. Y la
familia manda.
1986: el mundo que había detrás del micrófono
El programa recuperó algunos de los acontecimientos que
marcaron 1986: la victoria electoral de Felipe González, el accidente de
Chernóbil, la elección de Barcelona como sede de los Juegos Olímpicos de 1992,
la despedida de Queen o la compra de SEAT por Volkswagen. Pero
recuperar aquel año permite también entender el punto de partida de “Hoy por
Hoy”. Era una España distinta, en plena transformación y todavía instalada,
en palabras de Gabilondo, en “un horizonte de esperanza”.
La comparación con el presente convierte el aniversario en
algo más que una celebración de cuatro décadas de radio. El programa nació
contando una sociedad y continúa intentando interpretar otra. Entre ambas hay
40 años de transformaciones políticas, sociales, tecnológicas y culturales, que
la radio no solo ha contado como ningún otro medio, sino que también ha sido el
medio que mejor se ha adaptado a los cambios.
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| Imagen del equipo del "Hoy por Hoy" de 2026, con Aimar Bretos al frente |
Una radio que también necesita entusiasmo
El cierre del programa regresó al presente y al futuro. Javier
Casal preguntó a Aimar Bretos qué les diría a los oyentes cuando llegue el
hipotético 80º aniversario. Su respuesta fue una declaración de compromiso
personal: “Les diría que espero estar a la altura los años que esté delante de
este micrófono. Me voy a dejar la piel por estarlo”. Y entonces apareció otra
de las palabras que mejor encajan con el medio: entusiasmo.
Carles Francino se dirigió a Bretos para destacar
precisamente ese estado de ánimo: “Hoy está sonando durante toda la mañana algo
que es fundamental en la radio y en la vida y que resulta innegociable para mí:
el entusiasmo”. Su conclusión fue casi una definición de la propia radio: “Hoy
se te nota entusiasmado, es algo que no se puede disimular porque la radio no
admite trampas”
-Aquí tienes la posibilidad de recuperar el programa "Hoy por Hoy", Especial XL Aniversario
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