La SER seguirá siendo de centro izquierda
- Los últimos acontecimientos en la cadena generalista de PRISA han disparado una reacción masiva en redes protagonizada, como siempre ocurre, por defensores y detractores de la periodista catalana, ante su renuncia a continuar al frente del “Hoy por Hoy” por desacuerdos con la dirección de la SER. Voces, muchas de ellas, que, de nuevo, nadan entre extremos, la mayor parte ignorantes deliberados de los acontecimientos, interesados únicamente en introducir basura, y reiteradas faltas de respeto hacia profesionales de indiscutible prestigio
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| Àngels Barceló al frente del micrófono de la SER (Fotografía CadenaSER.com) |
Queda un capítulo por cerrarse. El de la audiencia. El 30 de junio llegarán las notas del EGM, que recoge la audiencia de los meses de marzo, abril y mayo. La última ola publicada dejó al “Hoy por Hoy” a solo 107.000 oyentes de distancia respecto de “Herrera en COPE”. Si en la segunda ola aumenta la distancia, bien por mérito de la SER o por demérito de COPE (o por ambas razones), la figura de Àngels Barceló se reforzará; mientras que, si es al contrario, y COPE supera el liderazgo de la SER, aunque sea por poco, la periodista catalana sumará a su despedida una mayor derrota, al haber sido la conductora del “Hoy por Hoy” que cedió el liderazgo a la competencia después de más de tres décadas de historia de éxito de la cadena generalista de PRISA. Probablemente, jugársela a una carta resulte injusto. Pero no hay duda de que esta será la interpretación
De ahí las especulaciones que situaban a Alsina al frente de
las mañanas de la SER, en un golpe de efecto empresarial que hubiera roto el statu
quo radiofónico patrio. Al periodista madrileño ni se le pasó por la cabeza tal
mudanza. Más bien, la única mudanza en la que pensó fue en la suya propia,
cuando en marzo de este año le confesó a su director general, Ramón Osorio,
que quería marcharse a su casa. Cuando Osorio escuchó a su principal activo que
quería dejarlo, le puso un caramelo en la boca: el magacine y solo el magacine,
sin la presión de la información, de la política, sin los madrugones que
alteraban su metabolismo y agriaban su carácter. Y Alsina, en la cúspide de
Onda Cero, que no de la audiencia de la radio, pero sí de la influencia de sus editoriales
(monólogos o sermones), aceptó la contraoferta. Pero terminará marchándose
a su casa, más pronto que tarde. Tal vez antes que su tocayo Herrera.
Echarle un pulso a la propiedad
Ningún comunicador que intente echarle un pulso a la empresa
en la conquista de la línea editorial ha ganado nunca. No puede hacerlo, por definición.
Fue lo que intenté explicar en el post “Los
'tour de force' entre las estrellas de la radio española y sus empresas”.
Cuando un grupo de periodistas intentaron plantar cara a la empresa Antena 3
Radio en 1992, y hasta llegaron a destituir a su propietario, el conde de Godó,
este decidió vender sus acciones a la PRISA de Jesús de Polanco que vio una
magnífica oportunidad en aquella operación para matar dos pájaros de un tiro:
eliminar a su mayor competidor (que le había superado en el EGM) y sumar más de
un centenar de nuevos postes para reforzar sus posiciones. Aunque el detonante
fue una pelea por el poder, en realidad el desenlace obedeció más a una
operación empresarial que a un ajuste ideológico. Como escribía el periodista José
Ignacio Wert en su tesis doctoral: “La
entrada de Prisa en Antena 3 Radio no fue una operación hostil”.
La SER de PRISA, ni de ninguna otra empresa, puede
permitirse el lujo de que un comunicador se arrogue el derecho de marcar su
línea ideológica. Si hay divergencias entre comunicador y empresa, en primer
lugar, el propietario deberá reconvenirle con razones. Si atiende a ellas,
podría haber acuerdo y, por tanto, continuidad. Si el comunicador, en virtud de
la defensa y coherencia de su propia postura, no acepta el reproche, deberá
abandonar el barco. Sencillamente, porque el barco no es suyo. El único
comunicador que no puede tener problemas con su empresa es Federico Jiménez
Losantos en EsRadio, porque representa los dos roles: el de comunicador principal
de la emisora y el de propietario.
La línea editorial de los medios
La gran mayoría de periódicos cuenta con una sección que
marca su posición como medio: el editorial, del que se encarga un
editorialista. Leyendo el editorial de El País, el de El Mundo, el de La Razón
o el de El Español conocemos meridianamente cuál es la posición del medio
respecto de un aspecto de la vida económica, política, cultural, deportiva o
social de España. Es su contenido más visible, y etiquetable, para conocer la
posición de un medio. Trasladada esta realidad a la radio, solo hay una emisora
que cuenta con editoriales, y es la COPE, cuyo presidente (no ejecutivo), José
Luis Restán se ocupa de su redacción y lectura en antena, desde mucho antes de
que fuera elegido para la máxima responsabilidad que hoy ocupa. Onda Cero participa de
la misma línea estratégica del grupo Atresmedia, en cuyo seno conviven Antena 3
(de inspiración conservadora), con La Sexta (de inspiración progresista) y el
diario La Razón (de inspiración claramente conservadora). En Onda Cero conviven Julia Otero, Rafa Latorre,
que en septiembre asumirá el prime time de la mañana, Carlos Alsina o Jaime
Cantizano, que prefiere no airear su ideario político tan claramente como
sus compañeros. En el caso de RNE, la línea ideológica la marca el gobierno de
turno en un ejercicio sin duda detestable y vergonzoso.
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| Aimar Bretos en el pódcast conversacional de Álex Fidalgo, "Lo que tú quieras", uno de los más escuchados. Aquí puedes escucharle |
La SER obtiene beneficios. Es una compañía rentable. El País también lo es. Pero el grupo sigue siendo dependiente. Sigue debiendo en torno a 800 millones de euros a los bancos. Y Oughourlian, que lleva en la presidencia de PRISA desde 2021, es consciente de que hasta que no se salde la deuda, y afloren los beneficios empresariales, sin la carga de las equivocaciones del pasado, no podrá recuperar su dinero invertido y, por tanto, emprender el vuelo con sus socios de Amber Capital. En las últimas décadas, PRISA ha tenido que hacer verdaderas piruetas financieras para seguir adelante. Tuvo que desprenderse de Cuatro, su gran canal de televisión en abierto, en 2009 y vendérselo a Mediaset, para hacer caja. Igual ocurrió con la venta de la parte nacional de Santillana a Sanoma Corporación, en 2020. Pero la cifra de 800 millones de euros de deuda bancaria sigue lastrando sus cuentas. Y la estrategia.
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| Aimar Bretos es ya un comunicador curtido, a pesar de su juventud. En la imagen realizando "Hora 25", con público, en Valencia, en 2023 (Fotografía CadenaSER.com) |
El mayor error estratégico de PRISA sería renunciar a su línea editorial progresista. No lo va a hacer. Tranquilícense los fanáticos de Àngels Barceló que han surgido en redes sociales, amenazando a la SER que, si “se hace del PP”, no cuenten con ellos para seguir escuchándola, en un ejercicio exagerado e impostado, sin ninguna representatividad sociológica, aunque, eso sí, con mucho ruido. Primero, nadie es imprescindible, y menos en la SER, que cuenta con un engranaje en el que el conjunto es más importante que las tuercas. Si alguno de sus comunicadores parecía imprescindible, ese era Iñaki Gabilondo, y Carles Francino logró lo impensable: superar su cota de audiencia y mantener el liderazgo de la cadena.
No en vano, la SER ocupa en exclusiva el único puesto existente en el arco ideológico del centro-izquierda, mientras toda su competencia actúa del otro lado. Abandonar esta posición privilegiada supondría, no tengo la mínima duda, la pérdida inmediata de su liderazgo. Los estrategas de la SER saben que, llegado el PP (presumiblemente junto a VOX) al gobierno, su posición se reforzará doblemente: por un lado, porque es mucho más cómodo jugar a la oposición, que defender tu terruño y, por el otro, porque RNE cambiará de inspiración y mutará su línea editorial hacia la derecha. Siempre he pensado que, si la derecha fuera una verdadera estratega en medios de comunicación, o sea, inteligente, y pudiera desprenderse de las orejeras, debería fomentar una RNE de línea progresista para socavar la fuerza de la SER, la única radio presente en ese territorio. Pero es impensable, claro.
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| José Luis Sastre participando en el videopódcast "Sastre & Maldonado", que codirige junto con el humorista Miguel Maldonado (Fotografía CadenaSER.com) |
La SER va a seguir siendo la SER, que nadie lo dude. Toda mi confianza en mi paisano Aimar Bretos, al frente del “Hoy por Hoy”, como en José Luis Sastre, al frente de “Hora 25”. Sin olvidarme de mi admirada Esther Bazán, responsable de la antigua “Hora 20”, integrada ahora en el informativo nocturno de la cadena amarilla. Al asumir estos puestos de enorme responsabilidad en la parrilla de la SER, no puede olvidarse, de ninguna manera (lo contrario sería desconocer las reglas de juego), la existencia de, primero, un director de informativos y, segundo, la presencia de un director editorial, insisto, editorial, y de contenidos, que encarna el periodista Fran Llorente. No es extraño, pues, el cese del hasta ahora director de informativos, Guillermo Rodríguez, que llegó de la mano de otra directora de contenidos, Monserrat Domínguez, en otros tiempos y circunstancias. El director de informativos debe trabajar en sintonía absoluta con el director editorial. Estas son las reglas de juego. Quien no quiera jugar, ahí tiene la puerta.
La SER obtiene beneficios. Es una compañía rentable. El País también lo es. Pero el grupo sigue siendo dependiente. Sigue debiendo en torno a 800 millones de euros a los bancos. Y Oughourlian, que lleva en la presidencia de PRISA desde 2021, es consciente de que hasta que no se salde la deuda, y afloren los beneficios empresariales, sin la carga de las equivocaciones del pasado, no podrá recuperar su dinero invertido y, por tanto, emprender el vuelo con sus socios de Amber Capital. En las últimas décadas, PRISA ha tenido que hacer verdaderas piruetas financieras para seguir adelante. Tuvo que desprenderse de Cuatro, su gran canal de televisión en abierto, en 2009 y vendérselo a Mediaset, para hacer caja. Igual ocurrió con la venta de la parte nacional de Santillana a Sanoma Corporación, en 2020. Pero la cifra de 800 millones de euros de deuda bancaria sigue lastrando sus cuentas. Y la estrategia
Se dice, y probablemente el pensamiento sea ajustado, que
dentro de cada español hay un entrenador de fútbol. Pues bien, la frasecita
habría que completarla con otra similar: dentro de cada oyente de radio hay un
programador en potencia. La redes sociales han servido estos días para establecer
estrategias de todo tipo y condición en torno al futuro de la SER y el de
Àngels Barceló, a quien situaban en “Las Mañanas de RNE”, obviando que a
Juan Ramón Lucas le queda una temporada más por contrato; en el nuevo
canal de televisión en abierto que provocó un auténtico cisma en el seno de
PRISA, con Andrés
Varela Entrecanales como cabeza visible, y agrupados
en torno a Global Alconaba o en la televisión catalana
(3Cat). Todos parecían saber el nuevo destino de la periodista catalana. No me
gusta especular con esto, me parece una falta de respeto con los compañeros.
Pero, en este siglo donde todos tienen voz gracias a las redes -incluso los más
ignorantes (y por supuesto anónimos)- resulta inevitable.
Àngels Barceló era consciente del posible cambio de posición
Àngels Barceló sabía perfectamente dónde estaba y, a juzgar
por sus
palabras en 2020, recogidas por un medio local, Cordópolis.es, algo se
intuía en PRISA, porque no hemos de olvidar que su historia reciente está
marcada por regresiones ideológicas, incluso más graves y evidentes que las
vividas en las últimas semanas. Esto es lo que decía en la mencionada
entrevista: “Llevo
muchos años ya en esta casa (la SER) y yo trabajo con libertad. Claro que sé
dónde trabajo y los medios de comunicación tienen una línea editorial, los
privados, claro, aquí y en la China, yo ya sé dónde trabajo. El día que a mí la
línea editorial de mi empresa no me parezca que es en la que me siento cómoda,
ya decidiré lo que hago”. Y lo ha hecho. Ha sido consecuente con su
posición, e inflexible en su decisión. Se marcha porque la SER quiere, como le
corresponde, y la propia Barceló admite, recuperar el control de la línea editorial. Y ella, al parecer, ya no la representa al cien por cien.
La despedida y sus interpretaciones
Su despedida, ya suficientemente comentada, no dio puntada
sin hilo: “Lo
dejamos en lo mejor de la audiencia, que vengan a perseguirnos, con los datos
históricos del ‘Hoy por Hoy’”. “Sed
muy felices con lo que os toque (a los oyentes)”. O “Yo
ya soy la página de la izquierda y ahora toca completar la página de la derecha".
Durante la despedida, uno de sus más queridos guionistas y redactores, Sergio
Castro, apostilló: “¿Me permites
una broma, me la permite esta casa? Es que has dicho, no te has dado cuenta, que
tú estás en ‘la página izquierda, y ahora empieza la derecha’, ¡joder, qué
grande! Te van a hacer un titular”. Y Barceló respondió: “Pero, ¿por qué
no piensas que escribo en árabe, que sería otra posibilidad?”. Y
añadió: “¿Por
qué siempre tienes que romper la magia de los momentos bonitos?”. Hay
otro dato importante que reseñar: la periodista catalana no leyó la despedida,
sino que la improvisó delante del micrófono. Cada cual que entienda lo que
quiera entender. Esto fue lo que dijo. Sus últimas palabras en la SER.
En un contexto especialmente tenso, tanto fuera como dentro de la SER, en su sede de Gran Vía 32, donde se veían caras largas y contrariadas, se anunció que Aimar Bretos asumía la dirección del “Hoy por Hoy”, haciendo la mudanza desde “Hora 25”, de la que se ocupará José Luis Sastre, a partir del 31 de agosto. Asociando las palabras de la despedida de Àngels Barceló con los dos nuevos nombramientos, “sed muy felices con lo que os toque”, o “ahora viene la página de la derecha”, o “lo dejamos en lo mejor de la audiencia, que vengan a perseguirnos”, no es el mejor punto de partida, la verdad. Pero Barceló tenía derecho a autoreivindicarse.
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| Aún le queda a la SER mucha cantera para renovar generacionalmente la antena. Ojalá la renovación afectara por igual a la audiencia (Fotografía CadenaSER.com) |
Queda un capítulo por cerrarse. El de la audiencia. El 30 de junio llegarán las notas del EGM, que recoge la audiencia de los meses de marzo, abril y mayo. La última ola publicada dejó al “Hoy por Hoy” (3.200.000 oyentes) a solo 107.000 oyentes de distancia respecto de “Herrera en COPE” (3.093.000 oyentes). Si en la segunda ola aumenta la distancia, bien por mérito de la SER o por demérito de COPE (o por ambas razones), la figura de Àngels Barceló se reforzará; mientras que, si es al contrario, y COPE supera el liderazgo de la SER, aunque sea por poco, la periodista catalana sumará a su despedida una mayor derrota, al haber sido la conductora del “Hoy por Hoy” que cedió el liderazgo a la competencia después de más de tres décadas de ininterrumpida historia de éxito de la cadena generalista de PRISA. Probablemente, jugársela a una carta resulte injusto. Pero no hay duda de que esta será la interpretación. Y otro dato, que también marcará el futuro: la cifra resultante del “Hoy por Hoy” de esta segunda ola del año constituirá el punto de partida de Aimar Bretos al frente del mismo programa. Su termómetro.
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| Aimar Bretos, en su Donostia natal, en la playa de la Concha, cumple 40 años el 25 de noviembre de este año, los mismos que tiene "Hora 25" el programa que dirige en la actualidad (Fotografía X) |
Es la primera vez en la historia de la SER, que yo recuerde, en que esta crisis por el control de la línea editorial, una vez perdida la sintonía entre empresa y comunicadora, traspasa lo interno, y se hace público. Perfectamente, la operación podría haberse vestido de otra manera: el llamado ‘común acuerdo’, para no perjudicar a ninguna de las dos partes. Pero la nota de prensa oficial lo dejaba muy claro, por si había dudas: “La SER iniciará una nueva etapa de 'Hoy por hoy' tras la renuncia de Àngels Barceló”. La periodista catalana prefirió abandonar (dimitir), a ser cesada. La política de comunicación de la SER también se ha visto alterada en su procedimiento habitual: en lugar de anunciar el nuevo nombre del director de un programa, y agradecer el trabajo al periodista saliente, se optó por concederle más protagonismo a la salida y subrayar de esta forma el desencuentro y la correspondiente decisión de la periodista catalana. Querían subrayar que la SER está por encima de sus comunicadores. Es cierto. Y, si me apuran, añado, también por encima de sus directivos, que algún día serán cesados...
Sea como sea, el 30 de junio hablará la audiencia.
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