Bélgica: El sector reclama más garantías antes de apagar la FM
- Bélgica ha comenzado a explorar oficialmente el camino hacia un eventual apagón de la FM, pero la posibilidad de poner fin a las emisiones analógicas sigue generando importantes reservas dentro del sector radiofónico
- El Consejo Superior del Audiovisual (CSA), regulador de la comunidad francófona, ha reunido a su comité consultivo para analizar un proyecto de decreto del Gobierno de la Federación Valonia-Bruselas que establece las condiciones necesarias para una futura desconexión de la FM
- Sin embargo, la mayoría de los actores implicados considera que el texto es todavía insuficiente y reclama una visión más amplia que garantice la viabilidad del ecosistema radiofónico antes de fijar cualquier calendario
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| Operarios desmontan la FM y refuerzan la DAB+ en un hipotético escenario que estudian los belgas (Imagen generada por IA, gracias a Chat GPT) |
El borrador establece tres condiciones que deberían cumplirse simultáneamente antes de proceder a la desconexión de la radio analógica: 1) Que la escucha digital represente más del 85% del tiempo total de consumo radiofónico. 2) Que menos del 10% de los oyentes sigan utilizando exclusivamente la FM y 3) Que al menos el 80% de las emisoras que emiten tanto en analógico como en digital respalden el apagón. Sobre el papel, estos indicadores pretenden garantizar que la transición se produzca cuando la radio digital sea claramente dominante. Sin embargo, incluso si esos umbrales llegaran a alcanzarse, buena parte de la industria considera que seguirían siendo insuficientes para justificar el cierre de la FM
La mayoría no quiere ampliar las licencias a 15 años
Uno de los elementos más llamativos del proyecto es la
propuesta de ampliar la duración de las futuras autorizaciones de emisión de
nueve a quince años. Sin embargo, esta medida no concita el respaldo
mayoritario de la industria.
Las emisoras prefieren acogerse a la posibilidad ya prevista
en la normativa de extender excepcionalmente durante tres años las licencias
actuales. Consideran que ese plazo permitiría abrir una reflexión más profunda
sobre el futuro del sector y las condiciones reales para abordar la
digitalización completa.
Tres requisitos para apagar la FM
El borrador establece tres condiciones que deberían cumplirse simultáneamente antes de proceder a la desconexión de la radio analógica: 1) Que la escucha digital represente más del 85% del tiempo total de consumo radiofónico. 2) Que menos del 10% de los oyentes sigan utilizando exclusivamente la FM y 3) Que al menos el 80% de las emisoras que emiten tanto en analógico como en digital respalden el apagón.
Sobre el papel, estos indicadores pretenden garantizar que
la transición se produzca cuando la radio digital sea claramente dominante. Sin
embargo, incluso si esos umbrales llegaran a alcanzarse, buena parte de la
industria considera que seguirían siendo insuficientes para justificar el
cierre de la FM.
Las radios locales temen perder peso
Las mayores preocupaciones proceden del ámbito local y
comunitario. Diversas organizaciones alertan de que una transición mal diseñada
podría debilitar el pluralismo informativo y reducir la diversidad de voces
presentes en el mercado radiofónico.
La Coordinación de Radios Comunitarias y de Expresión
(Craxx) sostiene que el apagón de la FM podría entrar en conflicto con
principios europeos relacionados con la libertad de prensa, la libre
competencia y la neutralidad tecnológica. Además, advierte de posibles
consecuencias negativas para las pequeñas emisoras que carecen de recursos para
afrontar el cambio digital en igualdad de condiciones.
La coordinación internacional, condición indispensable
Otro de los aspectos que más inquieta al sector es la
ausencia de mecanismos de consulta con las otras comunidades belgas y con los
países vecinos.
Los representantes de la industria consideran imprescindible una coordinación transfronteriza antes de cualquier apagón. Temen que, en caso contrario, emisoras extranjeras puedan ocupar espacios radioeléctricos y aumentar su presencia en territorio de la Federación Valonia-Bruselas, afectando a los ingresos publicitarios de las radios locales
Los representantes de la industria consideran imprescindible una coordinación transfronteriza antes de cualquier apagón. Temen que, en caso contrario, emisoras extranjeras puedan ocupar espacios radioeléctricos y aumentar su presencia en territorio de la Federación Valonia-Bruselas, afectando a los ingresos publicitarios de las radios locales.
Además, se reclama que el cierre de la FM sea simultáneo
para todos los operadores, evitando excepciones que puedan generar
desequilibrios competitivos entre emisoras.
Más DAB+, más visibilidad y apoyo financiero
Como condición previa a cualquier desconexión, el sector
exige un auténtico plan nacional de fortalecimiento de la radio digital. Entre
las medidas reclamadas figuran la aceleración del despliegue de DAB+, ayudas
económicas para la transición y garantías de presencia destacada de las
emisoras en automóviles conectados, televisores inteligentes, plataformas
digitales y decodificadores.
El CSA también ha pedido al Gobierno que impulse
obligaciones específicas para intermediarios tecnológicos y plataformas
conectadas, con el objetivo de asegurar que las emisoras locales mantengan su
visibilidad en el nuevo ecosistema digital.
Bélgica avanza, pero sin fecha para el adiós a la FM
La conclusión que emerge del debate es clara: Bélgica quiere
preparar el terreno para una radio plenamente digital, pero todavía está lejos
de fijar una fecha para el apagón de la FM. El consenso actual pasa por seguir
desarrollando el DAB+, reforzar el papel de las emisoras locales y construir
una estrategia compartida antes de adoptar una decisión que transformaría
definitivamente el paisaje radiofónico belga.
Una información basada en la información publicada por el CSA belga.
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