La batalla de las mañanas en la radio española: SER versus COPE
- Los cuarteles generales de la omnipotente Cadena SER, la cadena amarilla del Grupo PRISA, la compañía de medios en español más potente del mundo, y la Cadena COPE, propiedad mayoritaria de la Conferencia Episcopal Española se han alterado mucho desde el pasado día 15, día de publicación del Estudio General de Medios de la AIMC
- La SER no solo perdió 300.000 oyentes (-6,1%), que ya es suficiente descalabro, sino que también vio más cerca la marca de su principal competidor que, por su parte, no ha hecho más que celebrarlo. Sus nuevas 562.000 (+15,9%) incorporaciones a su contador son razón más que suficiente como para estar satisfechos por el trabajo hecho
- Sin embargo, la memoria es corta y el EGM se olvida pronto. En la anterior ola, el resultado fue justo el contrario: la SER ganó 241.000 oyentes y COPE perdió 268.000. En la última ola publicada, la primera de este año en curso, las tornas han cambiado
Al igual que ha ocurrido con el electorado del PSOE, que se ha roto entre ‘felipistas’ socialdemócratas y ‘sanchistas’ más extremistas de izquierda (como los militantes), la audiencia de la SER también ha sufrido una ruptura parecida. Defender ‘el precio’ que ha tenido que pagar Sánchez por su acercamiento a Cataluña, sus reiteradas faltas de coherencia en su programa y el menosprecio al resto de autonomías, entre otras razones, ha provocado, probablemente, el hastío de parte de la audiencia tradicional de la SER y su migración a otras opciones, como el “Más de uno” de Carlos Alsina, en Onda Cero o el “Herrera en COPE” de Carlos Herrera. Los radicalismos en las opciones políticas están provocando auténticos bandazos en el sentido del voto, desconocidos hasta ahora, y la radio no iba a ser menos. Resultaría imposible mantenerse al margen de lo que ocurre en la sociedad
Estas subidas y bajadas tan espectaculares que estamos viviendo en las dos últimas oleadas del EGM es posible que nos estén advirtiendo de un cambio estructural, de una alteración del statu quo de la radio española, que podría suponer un cambio de ciclo. O no. La SER sigue manteniendo su liderazgo, pero su posición se encuentra más amenazada que nunca, porque el eterno aspirante se ha acercado como nunca. COPE se ha quedado a un 1,1 por ciento de la SER. Visto en porcentaje la amenaza parece seria. Si atendemos a los números absolutos, COPE se ha quedado a 485.000 oyentes de la SER. Una distancia considerable, sin duda, que en otro tiempo condujo a la tranquilidad. Pero, si el crecimiento que ha experimentado la cadena azul ha superado en la última ola los 560.000 oyentes, no resultaría imposible que en la siguiente ola cubriera la diferencia, e incluso la superara, apoyado en un nuevo descenso de la SER. Con alteraciones de estas dimensiones, todo podría ocurrir. Llevamos un par de olas de auténtico infarto, con cifras desatadas.
Como ya vimos, el pasado mes de febrero, la
SER ha perdido 8,3 puntos de share entre 2005 a 2025, y COPE ha crecido un 6,3
por ciento. En un mercado nacional de radio en el que, en las últimas dos
décadas, el medio ha mejorado su penetración en 3 décimas, la SER, según el Marco
General de Medios de España 2026, de la AIMC, desciende en número de
seguidores. En este 6,3 por ciento de crecimiento de COPE hay un nombre: Carlos
Herrera. Es posible que todavía no haya superado a su gran competidor, la
SER, en la que también trabajó, y triunfó; pero su presencia ha moldeado al
alza la trayectoria de la cadena de la CEE. El caso es que, en estas dos
décadas, a la SER le ha ido mal, aunque ha mantenido el liderazgo, y a COPE muy
bien. Profundicemos en la investigación.
Vamos a analizar con detalle la evolución de los grandes
ómnibus de la mañana de ambas cadenas, el “Hoy por Hoy” de la Cadena
SER, en manos de la periodista Àngels Barceló y “Herrera en COPE”,
en manos, en los comienzos, de Carlos Herrera, y hoy de un triunvirato formado
por Jorge Bustos, Alberto Herrera y el propio Carlos Herrera. Antes de
comenzar el análisis, conviene recordar que, durante décadas, la radio matinal
española tuvo un líder indiscutible. Sin embargo, los datos del Estudio General
de Medios (EGM) desde 2020 hasta la primera ola de 2026 dibujan una historia
mucho más competida. La evolución paralela de “Hoy por Hoy” (Cadena SER)
y “Herrera en COPE” revela una tendencia clara: la distancia se ha
reducido drásticamente hasta desembocar en el momento más igualado —y volátil—
de la serie.
Punto de partida: una ventaja sólida de la SER
(2020-2022)
En los primeros compases de la serie analizada, “Hoy por
Hoy” se mueve con comodidad por encima de los tres millones de oyentes,
mientras “Herrera en COPE” arranca claramente por detrás.
- “Hoy
por Hoy”: entre 2,8 y 3,0 millones
- “Herrera
en COPE”: entre 2,4 y 2,8 millones
La diferencia estructural ronda el medio millón de oyentes, no mucho más que la distancia que se mantiene ahora entre ambas marcas. Incluso en momentos de crecimiento de la COPE, la distancia se mantiene estable. Durante esta etapa, la SER no solo lidera, sino que marca el techo del mercado. COPE crece, pero no cuestiona el dominio. La tranquilidad en Gran Vía 32, cuartel general de la cadena de PRISA, no se veía muy alterada y se confiaba en las fortalezas tradicionales de la SER.
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| Estudios de Radio Barcelona, la decana de la SER, EAJ1. Su fortaleza está fuera de toda duda, pero los tiempos evolucionan y las situaciones cambian (Fotografía Twitter) |
A partir de 2022 se produce el primer cambio relevante:
- “Herrera
en COPE” alcanza cifras que superan los 2,8 millones
- “Hoy
por Hoy” oscila, con picos de hasta 3,3 millones, pero también
retrocesos
La clave no es tanto la caída de la SER como la consistencia
del crecimiento de COPE. Aunque “Hoy por Hoy” logra máximos como 3,349
millones (3ª ola 2023), también muestra volatilidad posterior, bajando a
entornos de 3,066 (1ª 2024)–3,080 millones (3ª 2924). Mientras, COPE reduce
distancias, no por un salto puntual (como ha ocurrido sorprendentemente en la
última ola), sino por una progresión constante, frente a una SER más irregular.
2025: el estrechamiento definitivo
El año 2025 marca sin duda el punto de inflexión:
- “Hoy
por Hoy”: entre 3,170 y 3,405 millones
- “Herrera
en COPE”: entre 2,490 y 2,763 millones
Aunque la SER mantiene el liderazgo, la diferencia se reduce
en algunos momentos a poco más de 400.000 oyentes, muy lejos de los márgenes
históricos, que daban confianza a los directivos de la SER. Hace tiempo que en
Gran Vía 32 observaban esta evolución y pensaban estrategias para contraatacar
y minar el crecimiento sostenido de COPE. Observemos el siguiente recuadro:
|
Programa |
Mínimo |
Máximo |
Tendencia |
|
“Hoy por Hoy” |
3.170.000 |
3.405.000 |
Volátil pero líder |
|
“Herrera en COPE” |
2.490.000 |
2.763.000 |
Crecimiento sostenido |
Si tuviéramos que hacer una lectura de ambas tendencias, habría
que apuntar que COPE consolida suelo alto, mientras que la SER pierde
estabilidad.
2026: el gran vuelco (aunque no definitivo)
La primera ola de 2026 introduce el dato más disruptivo de toda la serie y, en consecuencia, el más preocupante para los directivos de la SER y el más esperanzador para el staff de COPE:
- Hoy
por Hoy: 3,200 millones (-205.000 respecto a la ola anterior)
- Herrera en COPE: 3,093 millones (+553.000 respecto a la ola anterior)
Nunca antes COPE había estado tan cerca del liderazgo. La tendencia apunta más a convergencia que a alternancia puntual. La diferencia se sitúa en apenas 107.000 oyentes, prácticamente un empate técnico. Esta distancia es muy fácil de resolver en una única oleada, si viene bien para COPE y mal para la SER. De esta manera, la siguiente ola, la correspondiente al segundo EGM del año, que se publicará el próximo 30 de junio, determinará el auténtico sentido de las audiencias de la radio española: veremos, o bien que la SER gana distancia y recupera fortaleza, o bien, confirmaremos el sorpaso de COPE respecto de SER. En todo caso, sí podemos afirmar que la segunda ola del 26 viene ‘de infarto’, y que muchos directivos, de una y otra marca, se preguntan qué pasará ante estos dos escenarios posibles, llenos de interés, por otra parte.
| Un momento del Especial Elecciones del 10-N de 2019 en COPE, que tiene la suerte de jugar a la oposición al actual gobierno del PSOE y Sumar (Fotografía COPE.es) |
Una mirada estructural: lo que dicen las cadenas
La evolución de ambos programas no puede desligarse del
comportamiento global de sus cadenas:
- La
SER sigue líder, pero cae en la última ola: -300.000 oyentes (4.592.000)
- COPE
crece con fuerza: +562.000 oyentes en el mismo periodo (4.107.000)
Da toda la impresión de que el crecimiento de “Herrera en
COPE” responde a una tendencia estructural de cadena, no solo de programa.
Pero resulta incuestionable que el buen comportamiento de este espacio
determina los buenos resultados alcanzados por la Cadena COPE. Lo mismo que
ocurre, en sentido inverso, en la SER, donde el “Hoy por Hoy” ha perdido
205.000 oyentes, de los 300.000 que han dejado de escuchar la SER.
Claves interpretativas: por qué se ha producido el
acercamiento
El dato de 2026 no certifica aún un cambio de liderazgo en el escenario de la radio española, pero sí deja una certeza: la hegemonía de las mañanas no solo ya no está garantizada, sino que se encuentra claramente amenazada.
En COPE se está viviendo el mismo efecto que ha mantenido durante tantos años a distancia del segundo a la Cadena SER: el llamado ‘efecto arrastre’. Dicho de otra manera, el que más audiencia tiene capacidad de reunir es el que más audiencia lega a los programas que vienen a continuación. O sea, todos los programas de COPE se benefician de la fortaleza de “Herrera en COPE”, que actúa como motor de la cadena. Si a esto añadimos que la fidelidad de los oyentes de COPE ha sido tradicionalmente mayor que la de otras cadenas, concluiremos que el momento es especialmente propicio para crecer de la manera como lo está haciendo COPE.
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| Àngels Barceló entrevista a Pedro Sánchez, presdente del Gobierno, en el palacio de La Moncloa. ¿Cuánto tiempo hace que Sánchez no ha concedido una entrevista a Alsina o Herrera? (Fotografía Twitter) |
Se aprecia también, una fatiga del liderazgo que afecta sobre todo a la mañana, al buque insignia de la SER, el “Hoy por Hoy”. Cada oleada del EGM parte de cero oyentes y va sumándolos, conforme responden los encuestados. Por tanto, en sentido estricto, como muy bien recordaba José Andrés Gabardo en el pódcast “Estudio 8”, de Juan de Dios Rodríguez Pariente, no es que la SER haya perdido 300.000 oyentes, como somos muy dados, todos (me incluyo), a destacar; sino que en esta ola ha tenido 300.000 oyentes menos. Sea como fuere, de esos 300.000 oyentes menos, 200.000 lo han sido del “Hoy por Hoy”. El programa mantiene cifras altas, pero con menor estabilidad que en años anteriores.
Estas subidas y bajadas tan espectaculares que estamos viviendo en las dos últimas oleadas del EGM es posible que nos estén advirtiendo de un cambio estructural, que podría suponer un cambio de ciclo. O no. La SER sigue manteniendo su liderazgo, pero su posición se encuentra más amenazada que nunca, porque COPE se ha quedado a un 1,1 por ciento de la SER. Visto en porcentaje la amenaza parece seria. Si atendemos a los números absolutos, COPE se ha quedado a 485.000 oyentes de la SER. Una distancia considerable, sin duda, que en otro tiempo condujo a la tranquilidad. Pero, si el crecimiento que ha experimentado la cadena azul ha superado en la última ola los 560.000 oyentes, no resultaría imposible que en la siguiente ola cubriera la diferencia, e incluso la superara, apoyado en un nuevo descenso de la SER. Con alteraciones de estas dimensiones, todo podría ocurrir. Llevamos un par de olas de auténtico infarto, con cifras desatadas
¿Y qué ha ocurrido en COPE? El efecto idéntico, solo que en sentido contrario. De los 562.000 nuevos oyentes que ha sumado en la última ola la cadena azul, “Herrera en COPE” ha logrado atraer a 553.000 oyentes. De ahí la importancia estratégica de los programas matinales, y el esfuerzo que hay que hacer para mantener alto el pabellón. El propio Carlos Herrera comentó, con su proverbial ironía, que “Cuanto menos trabajo, más sube el programa", en alusión a que, ahora que comparte labores de presentación con Jorge (Gorge) Bustos y su hijo Alberto, ahora le llega esta subida que ansiaba desde 2015, y no se había producido.
Bajan los tramos informativos del "Hoy por Hoy"
Las mayores pérdidas en el “Hoy por Hoy” se han producido, por este orden, de más a menos, en los siguientes tramos: de 8 a 9h (-95.000 oyentes), de 7 a 8h. y de 10 a 11h. (-73.000), de 6 a 7h. (-57.000) y de 9 a 10h. (-21.000). En el tramo de 11 a 12h. sube 32.000 oyentes. Son tramos, la mayoría de ellos (salvo de 10 a 11h.) de contenido puramente informativo, y de mayor carga ideológica.
En Gran Vía 32 hay directivos que esperan a que el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, llegue al Gobierno de España, y se vea obligado a pactar con VOX, porque tradicionalmente a la SER le ha ido mucho mejor jugando a la oposición que defendiendo al gobierno de izquierdas de turno. No les falta razón. La misma por la que a COPE le resultará mucho más difícil mantener la tensión con el PP y VOX en el Gobierno. Se juega mejor, en este tablero, en contra que a favor.
Al igual que ha ocurrido con el electorado del PSOE, que se
ha roto entre ‘felipistas’ socialdemócratas y ‘sanchistas’ más extremistas de
izquierda (como los militantes), la audiencia de la SER también ha sufrido una
ruptura parecida. Defender ‘el precio’ que ha tenido que pagar Sánchez por su
acercamiento a Cataluña, sus reiteradas faltas de coherencia en su programa y
el menosprecio al resto de autonomías, entre otras razones, ha provocado, probablemente, el hastío de
parte de la audiencia tradicional de la SER y su migración a otras opciones,
como el “Más de uno” de Carlos Alsina, en Onda Cero (1.816.000
oyentes, +80.000 en la última ola, +272.000 en el acumulado anual), y al mismo “Herrera
en COPE”, aún más radical. Los radicalismos en las opciones políticas están
provocando auténticos bandazos en el sentido del voto, desconocidos hasta
ahora, y la radio no iba a ser menos. Resultaría imposible mantenerse al margen
de lo que ocurre en la sociedad.
Posible y hasta probable el sorpaso
La relación de amor/odio que se profesan PRISA y el PSOE de Sánchez, con un Joseph Oughourlian, el empresario francés, de origen armenio y libanés, primer accionista del Grupo PRISA, que logró expulsar a Juan Luis Cebrián, el mismo que le engatusó para entrar, ¡qué paradojas!, verdaderamente molesto con las injerencias del entorno del presidente para que el otrora grupo empresarial liderado por Jesús de Polanco se hiciera con la nueva frecuencia de televisión privada, no contribuye desde luego a mantener una buena sintonía. Pero Oughourlian sabe que PRISA tiene que seguir vinculado al ámbito de la izquierda política española, aunque no tiene por qué vincularse necesariamente al PSOE más Sanchista. En la evolución de los tiempos, la PRISA de Polanco era de izquierdas por vocación, mientras que la PRISA de Oughourlian me temo que lo es por estrategia. El nicho ideológico de la SER es exclusivo, mientras que la competencia comparte el nicho del centro-derecha.
En este contexto político, es posible, y hasta probable, que COPE supere a la SER en la siguiente ola o en la tercera del año, si la tendencia es la misma y no se produce el vuelco electoral conservador previsto en la mayoría de las encuestas, con la excepción del CIS. Las circunstancias políticas favorecen la posición y los intereses de COPE, situación que, como planteo, se invertirá con la presumible llegada a la Moncloa de Feijóo y los suyos.
Así las cosas, lo cierto es que la distancia histórica entre
la SER y la COPE ha desaparecido, y el mercado ha entrado en una fase de
equilibrio, pasando de un monopolio a un duopolio. La radio matinal española ha
pasado de un liderazgo claro a una competencia directa, situación que se
dirimirá en la próxima ola del EGM.
Conclusión: un liderazgo en revisión
La evolución de "Hoy por Hoy" y "Herrera en COPE" refleja uno de los cambios más relevantes de la radio española reciente. La SER sigue siendo líder, pero ya no domina con holgura. COPE, por su parte, ha convertido un crecimiento sostenido en una amenaza real. Al igual que ocurre en la vida política española, los crecimientos de las diferentes opciones se producen no tanto por méritos propios, cuanto por deméritos ajenos. La radio participa de esta realidad. Cuanto más decepcione la SER, más se beneficiará COPE. ¿La situación se invertirá cuando cambie el ciclo político? No sería la primera vez...




Lo dicho, la próxima ola será de infarto.
ResponderEliminarpodi-.