El nuevo territorio de los piratas de la radio: DAB+, espacio sin ley
- Se calcula que ahora mismo cerca de seis millones de coches circulan por España con receptor físico de Radio Digital Terrestre, desde que la Unión Europea obligó a finales de 2020 a los fabricantes a cumplir con esta obligación
- Pueden sintonizar por aire FM, DAB y DAB+ y, en la mayoría de los receptores, cuando la radio se enciende (en muchos casos simultáneamente con la ignición del vehículo) la primera pantalla que aparece se corresponde con la oferta de DAB+. Hay que cambiarla para acceder a la oferta en FM
- Y lo que se van a encontrar los automovilistas de Madrid, Barcelona, Sevilla, Valencia, Bilbao, y así hasta más de una docena de grandes núcleos urbanos, es un catálogo en torno a treinta emisoras ilegales que ocupan bloques de frecuencias que ni siquiera están planificadas a nivel internacional para que puedan utilizarse en España
- Como es habitual en la Administración, y en las Comunidades Autónomas, que son las competentes en la concesión de licencias de radio privadas, los operadores de red ilegales no encuentran ningún freno a sus actividades y su desparpajo llega hasta a anunciarse en la red como si se trataran de empresas que pudieran ofertar como producto una emisora de DAB+, como si fuesen ellos los que conceden las licencias
- Esta es la falacia legal en que se apoyan los operadores de red y emisoras ilegales: la inexistencia de un Plan Técnico Nacional que regule la DAB+. Se autodefinen como ‘alegales’, cuando son totalmente ilegales, y lo saben
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| Imagen creada por IA, que recoge parte de la actual oferta de emisoras ilegales que emiten en DAB+ en Madrid (Chat GPT) |
Sea cual sea la paternidad de esas emisoras, el hecho empírico es que la tecnología favorece la discoverability (descubrilidad) de estas emisoras ilegales (por mucho que a ellas les guste autodenominarse alegales) favoreciendo que los oyentes, en sus coches, se encuentren con ellas nada más arrancar el vehículo. A los oyentes, les da absolutamente lo mismo escuchar una emisora u otra, si les gusta el contenido, sea musical o hablada; no se hacen preguntas sobre si es una emisora legal o ilegal, si abona las correspondientes tasas por ocupación del espectro radioeléctrico o si hace competencia desleal a las emisoras con título habilitante emitiendo una publicidad que resulta, a la postre, igual de ilegal que la emisora que le sirve de soporte. Estas preguntas pueden interesar en otro ámbito, pero no desde luego en el de la ‘descubrilidad’ de una nueva emisora, toda vez, encima, que llevamos décadas y más décadas sin novedades en el dial que nos sorprendan como oyentes y nos hagan reconciliarnos con la nueva radio digital, que llega cargada de novedades... de momento, ilegales en su mayoría
Casi seis millones de radios sobre ruedas, con DAB/DAB+,
equivalen, al menos, a otros tantos oyentes potenciales. Recuerdo a menudo las
palabras del profesor
Nacho Gallego, en el Congreso Internacional de Radio organizado en
Barcelona, con ocasión del centenario de Radio Barcelona (EAJ-1), en 2024,
cuando, tras confesar que no tenía coche, pero alquilaba vehículos por minutos
en Madrid, relataba su experiencia con la RDT, de esta manera: “me
subo en un coche de una compañía de alquiler, enciendo la radio y lo primero
que me sale es directamente la radio en DAB. Y, claro, aluciné. Dije: ‘¿pero
esto qué es?”, refiriéndose a la inesperada oferta de emisoras
existente en este nuevo espacio radioeléctrico digital, alojado en la RDT.
Gallego aportó en su intervención en el Congreso una slide en que puede
verse la oferta de emisoras que se encontró nada más arrancar el coche. “Ninguna
pertenece a ninguno de los grupos de comunicación, ni de la radio pública, ni
de la radio comercial” -describió-. “Yo
me imagino que son piratas”, añadió. “O
que están alquilando un múltiplex”, insistió. No iba nada descaminado
el profesor Gallego.
Al oyente solo le interesa si le gusta, no si es legal o ilegal
Sea cual sea la paternidad de esas emisoras, el hecho empírico es que la tecnología favorece la discoverability (descubrilidad)
de estas emisoras ilegales (por mucho que a ellas les guste autodenominarse alegales)
favoreciendo que los oyentes, en sus coches, se encuentren con ellas nada más
arrancar el vehículo. A los oyentes, les da absolutamente lo mismo escuchar una
emisora u otra, si le gusta el contenido, sea musical o hablada; no se hace
preguntas sobre si es una emisora legal o ilegal, si abona las correspondientes
tasas por ocupación del espectro radioeléctrico o si hace competencia desleal a
las emisoras con título habilitante emitiendo una publicidad que resulta, a la
postre, igual de ilegal que la emisora que le sirve de soporte. Estas preguntas
pueden interesar en otro ámbito, pero no desde luego en el de la ‘descubrilidad’
de una nueva emisora, toda vez, encima, que llevamos décadas y más décadas sin
novedades en el dial que nos sorprendan como oyentes y nos hagan reconciliarnos
con la nueva radio digital, que llega cargada de novedades... de
momento, ilegales en su mayoría.
RNE, la única que apuesta por la DAB+
De poco sirven, pese a su voluntad de servicio público, las
emisiones digitales de RNE que se ha tomado en serio, después de casi un cuarto
de siglo, el desarrollo de la RDT, y en la actualidad emiten en DAB+ en quince
municipios españoles, donde se puede encontrar la misma oferta que ya existe en
FM, más, como única novedad, Radio Exterior de España que, hasta ahora, solo se
emitía a través de onda corta para el mundo. Ahora ya podemos escuchar la
emisora más internacional de la radio pública en DAB+ y en internet. Pero no
son pocas las quejas, planteadas a través de las redes sociales, de que la
cobertura de RNE deja bastante que desear, en cuando se sale del término
municipal, la radio digital se apaga, literalmente.
La oferta de ilegales en RDT se ha multiplicado
Y en este punto, paso a aportar mi propia experiencia personal. Las palabras del profesor Gallego las pronunció en el año 2024. Han transcurrido dos años desde aquella intervención y la oferta ya no es la misma. Como los operadores que alquilan ilegalmente espacio en la banda de RDT no han encontrado ningún impedimento legal para ejercer su negocio, y expandirse, la oferta que hoy nos podemos encontrar en la oferta DAB+ en Madrid no cabe en una pantalla. Hay que hacer, obligatoriamente, scroll para abarcarla toda, y no conviene realizar esta búsqueda durante la conducción, bajo riesgo alto de tener un accidente por desviar la mirada demasiado tiempo. Hoy en día, a fecha de este post, contabilizamos casi treinta emisoras que emiten sin título habilitante en DAB+ en Madrid. Gracias a la IA de Chat GPT hemos podido elaborar este recuadro con la actual oferta en DAB+ en la capital de España.
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| Esta es la oferta detectada en DAB+ en Madrid en 2024 por el profesor Nacho Gallego, de la Universidad Carlos III (Congreso Internacional de Radio, Barcelona, 2024) |
Resulta curioso cuando menos recurrir a Chat GPT para que investigue la situación de estas emisoras. Como la información está confusa de origen en la red, le resulta imposible clarificar la verdadera realidad. Comienza diciendo: “Lo que has encontrado es bastante interesante y merece una investigación a fondo, porque esta relación de emisoras permite asomarse a un fenómeno que está creciendo en España: la aparición de una radio privada DAB+ paralela a la oferta tradicional de las grandes cadenas y a la red de radio digital de RTVE”. O sea, la IA detecta que se trata de competidores de las marcas tradicionales de radio en España. Con manifiesto desconocimiento (porque no está nada claro en la red), la IA establece que “tampoco podemos calificar automáticamente de ilegales a todas estas emisoras. Hay que investigar quién las explota, quién proporciona la capacidad de transmisión y bajo qué título habilitante se utiliza el espectro radioeléctrico”. Exacto, ¿quién está detrás? Y ¿bajo qué condiciones legales emiten?
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| Logo de EsRadio |
Este ha sido uno de los pocos capítulos en los que la
administración autonómica, la competente en materia de radiodifusión regional y
local, abrió los expedientes correspondientes para que la cadena de Federico
Jiménez Losantos dejara de emitir en Barcelona (103.0 FM) y Tarragona (98.7 FM).
En marzo de 2010, el departamento de Cultura y Medios de Comunicación de la
Generalitat de Cataluña cerró ambos postes, por emitir ilegalmente, sin título
habilitante, desde el mes de octubre de 2009. Tras comprobar que las
emisiones de 'EsRadio' producían interferencias en 'Catalunya Radio', la
emisora pública propiedad de la Generalitat, “con afectaciones graves en
algunas zonas, y en otras emisoras en el caso de las de Tarragona”, según
recogió en su día el diario ElMundo, envió sendos requerimientos a la
emisora, por emitir sin licencia administrativa, lo que está contemplado puede
acarrear una sanción, como falta muy grave, que puede comportar multas que van
de los 60.000 a un millón de euros. En España hay cerca de dos mil emisoras que
emiten en FM sin el correspondiente título habilitante, y que provocan
interferencias en postes legales. Muchos nos preguntamos por qué no se continúa
con el mismo procedimiento utilizado en Cataluña en 2010...
En este sentido, la IA, después de investigar en la red los nombres de las emisoras y descubrir dos empresas distribuidoras de la señal en RDT, que actualmente alquilan emisoras, establece: “no he encontrado documentación oficial que permita acreditar que las 29 emisoras de la relación dispongan de licencias específicas para emitir en DAB+ en España”. Claro, la IA no ha podido encontrarla, porque no ha habido más concesiones en DAB desde que se aprobó el I Plan Técnico Nacional de Radiodifusión Sonora Digital Terrestre en 1999 y al año siguiente, el 10 de marzo del 2000, se produjo la primera, y única hasta ahora, concesión de frecuencias en DAB por parte del Gobierno de José María Aznar, del PP.
"La cuestión merece una respuesta oficial"
La IA concluye recomendando que se pregunte directamente
sobre la naturaleza jurídica de estas emisoras al Ministerio para la
Transformación Digital y de la Función Pública de España, del que depende la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones. Antes de terminar su
investigación, Chat GPT concluye: “estamos ante una estructura empresarial
que ha encontrado un mercado en la distribución DAB+ y que está comercializando
capacidad de emisión a numerosas radios. Lo que todavía no está acreditado es
el encaje administrativo de las redes privadas que utiliza. Y esa es
precisamente la cuestión que merece una respuesta oficial: ¿estamos ante una
expansión de la radio digital autorizada mediante algún régimen de explotación
que no se está explicando públicamente, ante emisiones experimentales o ante
una utilización del espectro sin los títulos necesarios?”.
Insisto, la realidad es que están emitiendo en DAB+ en grandes capitales y, en muchos casos, con mayor calidad y alcance que las emisiones legales de RNE. Nos encontramos con un serio problema de competencias que nadie parece asumir, en primer lugar, la propia administración. Porque, y esta es LA pregunta: ¿Quién vigila el espectro? ¿Qué medios de inspección existen, cuántas denuncias se tramitan, cuánto tarda la intervención y qué consecuencias tienen las sanciones? Salvo muy pocas excepciones, que no siempre responden a criterios objetivos, en España no se han producido muchas persecuciones contra las emisoras piratas. Como he llegado a denunciar, en algunos casos hasta se han comercializado diales ilegales, incluso haciendo ostentación de la “pasividad de la administración en el desarrollo del DAB+” sin ningún rubor, o cadenas pertenecientes a grandes grupos de comunicación han reconocido contar, en su red de emisoras, con algunos centros emisores ilegales. En este contexto de inexplicable impunidad, solo hay unas denuncias que terminan en serio apercibimiento y, en su caso, en cierre y precintado de las instalaciones: aquellos casos en que la señal de la emisora ilegal interfiere instalaciones críticas de seguridad, como bases militares, aéreas o navales. En estos casos, el envío de la carta oficial se agiliza sobremanera.
Sanciones millonarias, hasta los 20 millones
De poco sirve contar con una legislación que contempla sanciones económicas muy potentes para aquellos que tomen la decisión de convertirse en radiodifusores ilegales. La Ley 11/2022, General de Telecomunicaciones, tipifica como muy grave el uso de frecuencias radioeléctricas sin la concesión necesaria o de forma contraria a la planificación del espectro. Las infracciones graves pueden castigarse con multas de hasta dos millones de euros y las leves, con hasta 100.000 euros. Las infracciones muy graves, como es el caso de emitir sin título habilitante de DAB+, podrían llegar a sancionarse con una multa de hasta 20 millones de euros, total nada. Como escribí también en otra ocasión, es muy posible que, si se aplicaran las sanciones más graves a los casos flagrantes de ilegalidad prolongados en el tiempo, grandes cadenas incluidas, es posible que peligrara la viabilidad de todo el sector...
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| Imagen de la pantalla de un receptor de automóvil sintonizando DAB+ en Madrid (Fotografía Gorka Zumeta) |
Hemos pasado de un dial de la FM absolutamente impracticable en las grandes ciudades españolas, Madrid, Barcelona, Sevilla, Valencia, Bilbao, etc. a una oferta en DAB+, todavía sin regular suficientemente, repleta de piratas, ocupando un espacio radioeléctrico que, como se especificaba en el acuerdo suscrito para el desarrollo de la DAB+ en España, entre RTVE y FORTA, al comienzo de esta reflexión, “no están planificados a nivel internacional para España”. Pero ahí están, la parálisis administrativa y la ausencia de sanciones les permite seguir creciendo y llenando el escaparate de la DAB+ sin límite. Los receptores en los coches siguen creciendo y los conductores se encuentran esa oferta desmedida nada más arrancar el vehículo, oferta que, inevitablemente, invita a descubrirla clicando en cada una de las emisoras para escuchar qué nos ofrece y quién sabe si, llegado el caso, como existe la posibilidad, se memorizan en el vehículo, porque nos gusta lo que ofrecen... ¡Y se quedan!
Limpiar el espacio radioeléctrico
Mientras, la SER, COPE u Onda Cero piensan que esta pelea no va con ellos, aun así, por mera estrategia, no harían mal exigiendo a la Administración que, antes de solicitar su apoyo para desarrollar la DAB+ en España, limpien de piratas el espectro radioeléctrico digital, que han okupado ilegalmente, eliminando la competencia desleal. No en vano, la vigilancia y la erradicación de emisiones ilegales forma parte de la gestión del especto y, por tanto, de la responsabilidad directa de la Administración, a quien se le paga para que gestione y vigile. Y ya de paso, si saca la aspiradora, que haga lo mismo en la FM, aunque parezca demasiado tarde, que lo es.




