Madrid ya tiene más estudios de grabación de pódcast que cines
- Tal y como recoge la información de ElMundo.es, en los dos últimos años se han grabado más de 140.000 episodios de pódcast en Madrid. Ya es mercado suficiente como para que numerosos actores, profesionales o semiprofesionales, se lancen a la aventura, con la confianza de que la producción de pódcast se ha convertido en un auténtico negocio. Muchos de los que se acercan a estos estudios en busca de su pódcast no persigue la monetización, no pretende rentabilizar el producto con cientos o miles de escuchas, sino utilizarlo como un producto de marketing, en el que el retorno se mide no en oyentes, sino en clientes
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| Según el reportaje de ElMundo.es, existe ya en Madrid una infraestructura muy importante de estudios de grabación de pódcast de todos los precios (Fotografía Pixabay) |
"Por 50 euros la hora ofrecemos un estudio completamente equipado para que cualquiera pueda grabar sin inversión previa. La idea es eliminar barreras de entrada: el cliente llega, graba y se va. No se trata solo de grabar. La mayoría busca autoridad, no audiencia masiva. Es una forma de demostrar conocimiento, generar confianza y retener a una audiencia que ya está predispuesta"
En el tramo más barato operan estudios low cost al
margen de los circuitos tradicionales. «Por 50 euros la hora ofrecemos un
estudio completamente equipado para que cualquiera pueda grabar sin inversión
previa», explican desde uno de estos espacios. «La idea es eliminar
barreras de entrada: el cliente llega, graba y se va». Estos estudios
permiten sesiones largas y grabaciones con uno o dos invitados, con precios
cerrados por bloques de horas. La edición y los clips para redes se pagan
aparte.
En el otro extremo están las productoras que han convertido
el pódcast en un servicio de márketing integral. Aquí, el coste por
episodio no baja de los 500 euros y puede alcanzar los 2.000 euros mensuales en
paquetes de continuidad. Karlina Fernández (Karlina
Producciones), trabaja con ese tipo de clientes. «No se trata solo de grabar.
La mayoría busca autoridad, no audiencia masiva», explica. De este modo,
psicólogos, psiquiatras, médicos estéticos o coaches de todo tipo de pelaje
utilizan el pódcast como una herramienta de posicionamiento profesional. «Es
una forma de demostrar conocimiento, generar confianza y retener a una
audiencia que ya está predispuesta».
Ese perfil se repite en los servicios más caros. Quienes
pagan 500 o 600 euros por episodio no lo hacen para monetizar el pódcast en sí
mismo. Son empresas o profesionales liberales que lo integran dentro de
una estrategia comercial más amplia. El contenido funciona como escaparate
estable para vender otra cosa: consultas, tratamientos, cursos, formaciones,
asesorías o servicios especializados. El retorno no se mide en descargas, sino
en clientes.
-Sigue
leyendo este reportaje de Daniel J. Ollero en ElMundo.es
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