"La última noche de mi vieja radio", por Esteban G. Santana
https://www.gorkazumeta.com/2026/10/la-ultima-noche-de-mi-vieja-radio-por.html
Maestro, formador e impulsor en Canarias de la radio escolar
"Llámenme friki, pero siento un vacío que no es baladí"
- Como Esteban G. Santana, miles de oyentes de radio, en silencio, la mayoría de ellos, han dicho adiós a su viejo receptor de onda media, tras el progresivo apagado de esta frecuencia de radio
- La SER, COPE y, sobre todo, RNE, han apagado cientos de postes que alimentaban de información y entretenimiento millones de receptores de radio, captando a menudo la atención completa de sus oyentes
- El texto que sigue a continuación, forma parte de una columna radiofónica en "La Radio de Canarias", bautizada como 'Hora libre'. Desde ella, Esteban G. Santana ha compartido su despedida con los oyentes de la radio más canaria de todas, la que se hace cada día desde las islas, y que habla el mismo lenguaje que sus oyentes
Hay despedidas que pasan desapercibidas para la mayoría de los mortales. No ocupan titulares, no generan debates, ni provocan manifestaciones. Sin embargo, para quien las vive, representan el final de una época.
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| Un viejo receptor de AM (Fotografía de Athena Sandrini, Pexels) |
Estos días me ha tocado decir adiós a una vieja compañera de viaje, mi radio de onda media. Durante muchos años ocupó un lugar privilegiado bajo mi almohada. Era un pequeño transistor de ruedas, de esos que había que sintonizar con paciencia, moviendo lentamente el dial hasta encontrar la frecuencia exacta.
"La desaparición progresiva de las emisiones de AM en Canarias y en España ha supuesto mucho más que un cambio tecnológico. Es el final de una forma de escuchar la radio, de sentirla y de imaginarla. La OM tenía algo de mágico"
En ocasiones aparecían interferencias. Otras veces la señal se perdía durante unos segundos, pero precisamente esa imperfección era parte de su encanto. Cada noche, antes de dormir, aquella radio me abría una ventana al mundo.
No todo es tecnología
La desaparición progresiva de las emisiones de AM en Canarias y en buena parte de España ha supuesto mucho más que un cambio tecnológico. Es el final de una forma de escuchar la radio, de sentirla y de imaginarla. La onda media tenía algo de mágico.
Bastaba girar una rueda para que de repente una voz procedente del continente africano, Portugal o la isla vecina entrara en tu habitación como si estuviera a pocos metros de ti. Llámenme friki, pero siento un vacío que no es baladí. Hoy la tecnología nos ofrece una calidad de sonido infinitamente superior.
Huír de lo perfecto, abrazar la imperfección
Con un simple teléfono móvil podemos escuchar cualquier emisora del mundo a través de internet. Es rápido, cómodo y prácticamente perfecto. Pero curiosamente esa perfección ha ido borrando parte de la magia de la radio.
Ahora me veo obligado a colocarme un auricular conectado al móvil para seguir escuchando la radio antes de dormir. Funciona mejor, sí, pero ya no es lo mismo. Echo de menos el ritual de coger el transistor entre las manos, mover el dial lentamente y dejar que las ondas hagan su trabajo.
Echo de menos aquella incertidumbre de no saber exactamente qué iba a aparecer al otro lado de la frecuencia. Porque la radio no era únicamente el contenido que pretendía escuchar, sino también el camino hasta encontrarla. Quizás la radio siga viva en los teléfonos móviles, en las aplicaciones y en las plataformas digitales."La última noche de mi vieja radio" #Opinión en @laradiocanaria pic.twitter.com/3ihGfrEfRn
— Esteban G. Santana Cabrera (@EGSCTamaraceite) September 30, 2026
La magia de la OM
Pero la magia de la onda en media, esa que viajaba invisible por el aire y que convertía el silencio de la noche en compañía, esa, me temo, ya formaba parte de nuestra memoria colectiva. Y hay tecnologías que, aunque dejen de emitir, nunca dejarán de sonar en el corazón de quienes crecimos escuchando.
El autor
Esteban G. Santana es maestro y formador en Canarias, uno de los principales impulsores de la introducción de la radio como herramienta pedagógica en las aulas. Si la radio escolar ha alcanzado cotas inimaginables en el archipiélago, el agradecimiento hay que trasladárselo, entre otros, a él. Una vez más se demuestra que los impulsores de la radio escolar son grandes enamorados, escuchantes militantes de radio. Solo así se entiende su proverbial amor por el medio y su afán porque las nuevas generaciones la conozcan y crezcan intelectualmente gracias a ella. Premio Innovación SIMO 2023. Finalista Premio EDUCA ABANCA 2020 y Premio Tasate Patrimonio 2024.
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