En tiempos de digitalización, un periódico uruguayo apuesta por la radio en FM
- El gerente de la empresa advierte de una situación que preocupa a los medios informativos. “La Diaria”, un medio independiente nacido en 2006 y sostenido fundamentalmente por sus suscriptores, ha llevado su apuesta por el audio desde los pódcast y YouTube hasta tres frecuencias de FM
- La operación responde a una estrategia de diversificación de ingresos y, sobre todo, a la voluntad de recuperar el control sobre la distribución de sus contenidos en un entorno digital cada vez más condicionado por las grandes plataformas
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| Imagen de los estudios de 'La Diaria', en Montevideo (Fotografía La Diaria, en X) |
La auténtica paradoja es que internet, que durante años ofreció a los medios la posibilidad de distribuir sus contenidos sin depender de los canales tradicionales, también ha creado nuevas dependencias. Las empresas periodísticas pueden tener sus propias páginas y aplicaciones, pero buena parte de su visibilidad sigue condicionada por buscadores, redes sociales y plataformas audiovisuales. La FM ofrece una alternativa diferente. Una emisora no necesita que un algoritmo decida si su contenido aparece en una pantalla ni que el usuario busque deliberadamente un programa en una plataforma. El oyente puede encontrarla al recorrer el dial, escucharla en el coche o mantenerla como compañía mientras realiza otras actividades
Pero, en realidad, la contradicción es más aparente que
real. ‘La Diaria’ no ha renunciado a internet ni pretende sustituir el streaming
por la emisión terrestre. Su propuesta consiste en sumar canales de
distribución y aprovechar las ventajas de cada uno. Y es precisamente ahí donde
reside el interés de esta experiencia para el conjunto de la industria
radiofónica.
Un periódico nacido de la voluntad de sus lectores
Para comprender la decisión hay que conocer primero qué es ‘La
Diaria’. El periódico nació en Montevideo en 2006, impulsado por un grupo de
ciudadanos y profesionales que aspiraban a construir un medio independiente,
con una agenda informativa propia y una relación diferente con sus lectores.
Desde sus comienzos optó por un modelo poco convencional: la
propiedad colectiva y la gestión cooperativa, con los trabajadores como
copropietarios, y una financiación apoyada fundamentalmente en las
suscripciones. En lugar de hacer depender su viabilidad de la venta en quioscos
y de la publicidad, buscó construir una comunidad dispuesta a pagar
directamente por el periodismo que recibía.
Dos décadas después, esa comunidad se ha convertido en uno
de los principales activos de la empresa. El medio cuenta con cerca de 24.000
suscriptores y, según los datos recogidos por LatAm Journalism Review,
alrededor del 90% de sus ingresos procedía de esa base de lectores.
‘La Diaria’ ha desarrollado una oferta que combina el
periódico impreso, la publicación digital y distintos productos especializados.
Su trayectoria está marcada por la innovación en los modelos de distribución,
la búsqueda de fórmulas de financiación sostenibles y la participación de sus
lectores en la vida del medio.
La apuesta por la radio debe interpretarse dentro de esa
misma filosofía: explorar nuevas vías para llegar a la audiencia sin renunciar
a la independencia editorial ni quedar excesivamente expuestos a las decisiones
de terceros.
Una estrategia de audio que comenzó mucho antes de
comprar la FM
La decisión de entrar en la radio convencional no surgió de la noche a la mañana. ‘La Diaria’ llevaba años experimentando con el sonido como formato periodístico. Su primer pódcast se produjo hace aproximadamente seis años, durante un periodo electoral. Posteriormente, puso en marcha una unidad dedicada a ofrecer a sus suscriptores una hora diaria de artículos leídos por locutores profesionales. El audio se convirtió así en una nueva manera de consumir el periodismo del medio, especialmente útil para quienes prefieren escuchar las informaciones en lugar de leerlas.
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| En realidad, 'La Diaria FM' ya existía -y emitía- antes de lograr sus tres postes de FM en Uruguay, solo que se distribuía por Youtube |
El siguiente paso llegó en 2025, cuando el periódico trasladó esa experiencia al directo audiovisual. Desde su cafetería en la Ciudad Vieja de Montevideo comenzó a producir un programa matinal de dos horas para YouTube. La buena acogida de la iniciativa llevó a plantear una ampliación de la programación.
La operación tiene también una dimensión económica fundamental. Hasta la incorporación de la emisora, “La Diaria” dependía principalmente de los ingresos de sus suscriptores. La publicidad representaba poco más del 8% de su financiación. Con la radio, la empresa incorpora un soporte publicitario con características propias. La audiencia de una emisora local puede resultar atractiva para anunciantes que desean llegar a públicos concretos y asociar sus marcas a una programación informativa reconocible
El proyecto ya se llamaba ‘La Diaria Radio’, aunque se
emitiera por una plataforma de vídeo. Damián Osta, cofundador y gerente
de la empresa, explicó a LatAm
Journalism Review que algunos cuestionaban que aquello pudiera
considerarse una radio porque se trataba de un programa en streaming. La
respuesta del equipo era que, en esencia, estaban haciendo radio. Esta
reflexión resulta significativa. ‘La Diaria’ entendía que el lenguaje
radiofónico no depende necesariamente del soporte de transmisión. La
conversación, la actualidad, las entrevistas y la compañía del directo pueden
desarrollarse en FM, en internet o mediante otras plataformas.
Sin embargo, la experiencia digital también les permitió
comprobar que disponer de contenidos atractivos no garantiza tener el control
sobre su distribución ni sobre la relación con la audiencia.
Diciembre de 2025: la oportunidad que cambió los planes
La decisión estratégica adquirió una dimensión nueva a
finales de diciembre de 2025. Los propietarios de M24, una emisora uruguaya de
orientación progresista, ofrecieron a ‘La Diaria’ la posibilidad de adquirir
sus tres frecuencias de FM. La propuesta encajaba con una línea de trabajo que
ya existía, pero suponía adelantar y transformar los planes de crecimiento del
proyecto de audio. Hasta entonces, la idea era ampliar progresivamente la
programación en YouTube. La oportunidad de acceder a frecuencias propias abría
la puerta a construir una emisora con presencia en el dial y capacidad para
llegar a oyentes que no necesariamente consumían los contenidos del periódico
por internet.
El 27 de febrero de 2026, la empresa comunicó que había firmado un memorando de entendimiento con los vendedores e iniciado el proceso de revisión y negociación de la operación. Mientras avanzaban los trámites administrativos, se contempló el uso de las frecuencias para poner en marcha las emisiones. Finalmente, ‘La Diaria Radio’ comenzó a emitir el 6 de abril de 2026.
Desde "La Diaria" se denuncia que la situación afecta ya a numerosos medios: la creciente dificultad para conseguir que los lectores lleguen directamente a sus contenidos a través de buscadores y redes sociales. El periódico percibe que los cambios en los algoritmos y en las formas de presentar la información están debilitando el tráfico que antes llegaba desde las plataformas. Si los usuarios reciben respuestas sin visitar las páginas originales, o consumen contenidos dentro de entornos cerrados, los medios pierden oportunidades de establecer una relación directa con ellos. El contexto, por tanto, obliga a buscar canales alternativos a los digitales, condicionados por algoritmos en los que priman contenidos más intrascendentes, pero de mayor consumo masivo. Los medios no resultan beneficiados del nuevo status online
La emisora utiliza frecuencias en Montevideo, en Maldonado y
en Colonia. Su programación, centrada en la información y la actualidad, se
extiende durante catorce horas de lunes a viernes y puede escucharse tanto por
antena como mediante streaming. La iniciativa contó con el respaldo de
la asamblea de trabajadores y de la comunidad de suscriptores. Más de 2.000
personas contribuyeron con alrededor de 65.000 dólares para acondicionar el
estudio, una muestra de que el proyecto no se concibe únicamente como una
inversión empresarial, sino también como una extensión de la relación
comunitaria que el periódico ha cultivado desde su nacimiento.
La paradoja: apostar por la FM cuando la industria mira a
internet
La decisión invita a formular una pregunta inevitable: ¿por
qué invertir en frecuencias de FM cuando la evolución tecnológica parece
conducir hacia el audio por internet, las aplicaciones, los altavoces
conectados y la escucha bajo demanda? La respuesta de “La Diaria” está
relacionada, en buena medida, con los problemas que encuentra en el propio
ecosistema digital.
Damián Osta describió a LatAm
Journalism Review una situación que afecta a numerosos medios: la
creciente dificultad para conseguir que los lectores lleguen directamente a sus
contenidos a través de buscadores y redes sociales. En sus palabras, “Los
medios estamos desapareciendo del entorno digital”. El periódico percibe
que los cambios en los algoritmos y en las formas de presentar la información
están debilitando el tráfico que antes llegaba desde las plataformas. Si los
usuarios reciben respuestas sin visitar las páginas originales, o consumen contenidos
dentro de entornos cerrados, los medios pierden oportunidades de establecer una
relación directa con ellos.
La paradoja es que internet, que durante años ofreció a los
medios la posibilidad de distribuir sus contenidos sin depender de los canales
tradicionales, también ha creado nuevas dependencias. Las empresas
periodísticas pueden tener sus propias páginas y aplicaciones, pero buena parte
de su visibilidad sigue condicionada por buscadores, redes sociales y
plataformas audiovisuales.
La FM ofrece una alternativa diferente. Una emisora no
necesita que un algoritmo decida si su contenido aparece en una pantalla ni que
el usuario busque deliberadamente un programa en una plataforma. El oyente
puede encontrarla al recorrer el dial, escucharla en el coche o mantenerla como
compañía mientras realiza otras actividades.
La radio convencional aporta, además, una característica decisiva: el acceso es gratuito para el oyente y no exige una suscripción al periódico ni una cuenta en una plataforma digital. Para la diaria, esta accesibilidad permite ampliar su audiencia y llegar a personas que no forman parte de su comunidad de pago.
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| En términos absolutos, "La Diaria" calcula que la incorporación de la radio podría sumar a sus ingresos en torno a un millón de dólares |
No se trata de afirmar que la FM esté al margen de los cambios tecnológicos. La recepción depende de la cobertura y de los dispositivos disponibles, y la radio tradicional también afronta el envejecimiento de determinadas audiencias y la competencia de nuevas formas de consumo. Pero sigue ofreciendo una distribución masiva, sencilla y familiar, especialmente relevante en el hogar y en los desplazamientos.
La decisión de “La Diaria” no demuestra que la FM vaya a imponerse a internet. Demuestra algo más concreto: que una tecnología madura puede seguir teniendo valor estratégico cuando resuelve problemas que las soluciones digitales no han eliminado.
La operación tiene también una dimensión económica fundamental. Hasta la incorporación de la emisora, “La Diaria” dependía principalmente de los ingresos de sus suscriptores. La publicidad representaba poco más del 8% de su financiación, según la información publicada por LatAm Journalism Review. Con la radio, la empresa incorpora un soporte publicitario con características propias. La audiencia de una emisora local puede resultar atractiva para anunciantes que desean llegar a públicos concretos y asociar sus marcas a una programación informativa reconocible.
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| El streaming que produce 'La Diaria' se emite tanto en audio como en video |
Osta explicó que la nueva actividad ha permitido prescindir de la monetización de YouTube, incluidos los anuncios digitales que pueden resultar invasivos para la experiencia de escucha. En sus palabras, “La radio está subsidiando nuestro streaming”. La frase resume una de las claves del proyecto: la FM no sustituye al streaming, sino que puede contribuir a financiarlo. La publicidad obtenida a través de la emisora ayuda a sostener una oferta de audio que también se distribuye por internet.
Según el gerente, la facturación anual de la empresa se
situaba cerca de los seis millones de dólares y podría aproximarse a los siete
millones con la incorporación de la radio. Se trata de una estimación
empresarial, no de un resultado definitivo ya consolidado, pero permite
entender la dimensión económica que atribuyen a la operación.
-Amplía esta información en LatAm Journalism Review.
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