Manolo Ferreras: “Fue un error irme de RNE a la SER”
- Fue sin duda uno de los genios de RNE, una de sus voces más características y populares, un referente, reportero consumado y vocacional, mereció muchos premios, pero también el calificativo de “enfant terrible”, porque muchos de sus jefes trataban de evitar que sus genialidades les perjudicaran, y trataban de atarle en corto, aunque se les escapaba siempre vivo, y más fuerte. Renovado
- Empezó trabajando con Luis del Olmo, y llegó a trabajar con los mejores, incluidos Alejo García, Jesús Quintero y hasta el mismísimo Iñaki Gabilondo, cuando se mudó a la Cadena SER. Javier del Castillo, enamorado, sempiterno militante de la radio, le entrevista en su videopódcast en el digital The Objective. Lo que publicamos aquí es un extracto. Merece la pena escucharla entera
![]() |
| Manolo Ferreras charlando con Javier del Castillo, en su videopódcast de The Objective (Fotografía The Objective) |
"El ERE de RTVE fue una operación muy guarrilla. No fue por edadismo. Quisieron cargarse RTVE y tengo mis dudas de que, efectivamente, no se la hayan cargado. Zapatero, con José Miguel Contreras, Miguel Barroso y toda la panda del entorno de Moncloa, se cargaron RTVE para hacer La Sexta. Zapatero es un insensato. Llegó un momento en que los sindicatos estaban presionando ya tanto —sobre todo Comisiones Obreras—, que nos lo ponían en bandeja para irte a casita y decirles hasta luego. He trabajado 35 años en la casa y se acabó. Los sindicatos seguían presionando más y más, y llegó un momento en que Zapatero dijo: “Darles lo que pidan”. Nos dieron el 100%. Nos llamaban los jubilados de oro porque cobrábamos lo mismo que antes de que nos echaran. Entonces, claro, a vivir la vida. Allá vosotros lo que hacéis con esto"
-Calviño me quería mucho y me hacía muchas bromas. Los guerristas me apreciaban bastante y por eso, cuando llegaron los reformistas, con Jordi García Candáu, tuvimos problemas gordos. Y con el propio, Fernando G. Delgado, otro que se nos ha ido. Fernando me ayudó muchísimo, igual que su antecesor, Eduardo Sotillos. Cuando llegó Calviño, Tom Martín Benítez, su jefe de gabinete, le dijo: “Mira, José María, si quieres pegar el golpe en las mañanas de Radio 1, mete a Ferreras y a su equipo que te la van a liar”. Efectivamente, la liamos nada más empezar. Estaba entonces el juicio de Banca Catalana y los palos a Jordi Pujol fueron de la leche. Pero Sotillos me llamó inmediatamente y me dijo: “Esto no puede ser; no vais a poder seguir aquí”. Tenían la imagen de que en Radio 3 estábamos el lumpen, los drogotas, los maricones, los no sé qué. Pero luego nos llevamos muy bien. Se lo reproché un tiempo, pero han pasado muchos años y conviene olvidar. Entonces, nos quitó de las mañanas de Radio 1. Duramos tres meses. Luego, nos tocó la noche, cuando se marchó “El loco a la colina”, Jesús Quintero (a la SER, el camino que hizo él mismo más tarde), y duramos dos meses.
-¿Fue difícil dar el salto de RNE a una cadena comercial, como la SER?
-Aprendí mucho, pero fue un error. Y fue un error por rebote de Eduardo Sotillos. Nos quitó de la mañana, nos decía lo que teníamos que hacer la tarde. Yo con Augusto Delkáder (director general de la SER) me he llevado muy bien. Con Iñaki Gabilondo tuve algún problemilla, me he llevado muy bien, pero a veces, en el fragor de la batalla del directo, se dicen muchas cosas de las que después te arrepientes de haberlas dicho. Hice reportajes muy potentes y muy buenos para lo que se llamó “La Descubierta” de “Hoy por hoy”. Delkáder me mandó como enviado especial al entierro de Salvador Dalí, igual que me mandó a Brasil a buscar a los perseguidos por la justicia que tanto salían en Interviú, como El Dioni. Todo eso era cosa de Delkáder. De repente decía: ‘Manolito, vete para allá’. A mí nunca me ha importado cortar. Veo a gente que lleva 30 o 40 años haciendo lo mismo. Yo me hubiera aburrido. Cada año o año y medio iba cambiando. A veces, estaba en cuatro o cinco programas.
-¿Cuántos reportajes calculas que habrás hecho durante
tus años en activo?
-Unos 6.000 reportajes. He estado en muchos sitios. En
todo lo que ha sido la ampliación de Europa, después en Turquía,
Marruecos, en el retorno de los inmigrantes a Ecuador, el 11-S en
Nueva York, en el aniversario de mayo del 68 en París. Todo esto me ha
tocado. Ha sido mucho trotar de aquí para allá. A lo mejor, he sido
demasiado inquieto, y conviene relajarse porque, si no, al oyente lo vuelves
loco. Tomás Martín Blanco, director de Programas de la SER,
me decía: “No se puede estar cambiando de caballo continuamente porque no
te sellan. Si tienes que estar aquí dentro del estudio, no te
vayas al Retiro, a la estatua del Demonio. No, no, quédate en el estudio”.
Yo le decía: ‘Pero el programa lo empezamos desde allí’.
P.- Una curiosidad. ¿Por qué al programa “La
Barraca” se le cambió el título y se le puso “Tiempos Modernos”?
R.- Llegó Eduardo García Matilla a la
dirección de Radio 3 y me dijo que había que renovar aquello. Entre los
oyentes de “La Barraca”, teníamos seguramente demasiados abertzales del
País Vasco. Contábamos con mucha audiencia en las universidades. Y de las
universidades te salen después los Pablo Iglesias. Estaba
empezando La Movida y era oportunísimo hacer aquel cambio.
Pero, claro, había que venderlo. Hicimos un viaje a Mojácar (Almería) y nos
pasamos allí tres días pensando qué hacer. De ahí salió el nombre de “Tiempos
Modernos”. Empezamos a renovarlo todo, incluidos los invitados. Uno de los
primeros invitados que tuvimos fue Alejandro Amenábar. Por
supuesto, Pedro Almodóvar y Alaska, que ahora la
tengo de vecina, nos oían. Todos los de La Movida.
![]() |
| Manolo Ferreras, el 'enfant terrible' genial de RNE |
-Por la mañana escucho mucho a Carlos Alsina en “Más
de Uno” (Onda Cero) y por la tarde a Rafa Latorre,
en “La Brújula”. A partir de ahí, mucho pódcast, programas de
historia y series, todas las que quieras.
-¿Quién es para ti el mejor comunicador de radio en estos
momentos?
-Carlos Alsina. Lo está haciendo muy bien. Algunas veces se
pasa en algunas cosillas, pero todos tenemos historias. Es el que está más
vivo. Carlos Herrera está más de salida.
-Después de tantos años en La Casa de la Radio (Prado del
Rey), ¿no te da pena la caída imparable de audiencia de RNE? ¿Cuál crees que
está siendo la causa?
Sin ninguna duda, la política. A mí me dieron la jubilación anticipada, en aquella operación escabrosa e indigna de José Luis Rodríguez Zapatero para poner en marcha y beneficiar a La Sexta. Nos largaron a cuatro mil y pico profesionales. Pero, ¡cómo no me iba yo a ir, si tenía diabetes y problemas de circulación! Me ponía muy nervioso y fumaba muchísimo. Entonces, dije: ‘Un día me voy a quedar con el micrófono en la calle’.
![]() |
| Ante todo, un grandísimo radiofonista |
-Aquello fue una operación muy guarrilla. No fue por edadismo. Quisieron cargarse RTVE y tengo mis dudas de que, efectivamente, no se la hayan cargado. Zapatero, con José Miguel Contreras, Miguel Barroso y toda la panda del entorno de Moncloa, se cargaron RTVE para hacer La Sexta. Zapatero es un insensato y le acabará saliendo la mierda que hay en Venezuela y en República Dominicana. Llegó un momento en que los sindicatos estaban presionando ya tanto —sobre todo Comisiones Obreras—, que nos lo ponían en bandeja para irte a casita y decirles hasta luego. He trabajado 35 años en la casa y se acabó. Los sindicatos seguían presionando más y más, y llegó un momento en que Zapatero dijo: “Darles lo que pidan”. Nos dieron el 100%. Nos llamaban los jubilados de oro porque cobrábamos lo mismo que antes de que nos echaran. Entonces, claro, a vivir la vida. Allá vosotros lo que hacéis con esto. Porque, ¡qué vas a hacer! Llegó Luis Fernández a la Dirección General y en varias reuniones, según me contaron algunos excompañeros, preguntó: “¿Por qué cojones se ha ido Manolo Ferreras?” Pues, me fui porque había que irse. Porque, para estar yendo allí unas horas al ordenador y no hacer nada, me quedo en casa.
-¿No salen nuevas figuras?
-Hay mucha gente joven con grandes habilidades para comunicar, estar informados y saber de todo. ¿De dónde han salido? Ahora, la gente se comunica mucho mejor. Lo que más futuro tiene son las series y el cine. La radio también. Seguirá mucho tiempo porque es el medio imprescindible en un momento determinado. Pero, la tele se le está empezando a acercar.


